Trabajadores de Agrosavia bloquearon la vía Codazzi–Becerril este 22 de abril, en el marco de una jornada nacional de protestas convocada por su sindicato, para rechazar el drástico recorte presupuestal que —advierten— pone en riesgo la investigación agropecuaria, la estabilidad laboral y la seguridad alimentaria del país.
Más de 80 trabajadores de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Agrosavia, protagonizaron una jornada de protesta en el Centro de Investigación Motilonia, ubicado en jurisdicción de Agustín Codazzi (Cesar), donde implementaron bloqueos intermitentes sobre la vía que comunica a este municipio con Becerril.
¿Qué es Agrosavia?
Agrosavia es la entidad pública que, desde hace más de tres décadas, lidera la generación de conocimiento, tecnologías y variedades mejoradas para el campo colombiano, con centros de investigación distribuidos en varias regiones del país, incluído el Cesar por su perfil agrario.
De acuerdo con los manifestantes, los recortes de recursos decididos por el Gobierno nacional ya habrían derivado en la desvinculación de alrededor de 200 empleados, afectando directamente la operación de proyectos y la atención a productores rurales y comunidades étnicas. La movilización hizo parte de una jornada convocada de manera simultánea en los 13 centros de investigación de la corporación, como respuesta a lo que consideran un proceso de desfinanciamiento progresivo de la ciencia pública para el agro.
Jornada nacional en defensa de la investigación agropecuaria
Sintragrosavia calificó la situación como “un hecho de extrema gravedad para el presente y el futuro del sector agropecuario colombiano” y advirtió que el país enfrenta “una combinación peligrosa de decisiones que amenaza la investigación pública agropecuaria, la soberanía científica y la capacidad de Colombia para proteger su patrimonio genético y ponerlo al servicio de la producción de alimentos, la adaptación al cambio climático y el desarrollo rural”.
En el comunicado, el sindicato señala que el anteproyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027 contempla apenas 120.169 millones de pesos para Agrosavia, cifra que, según la organización, “representa un golpe severo al funcionamiento de la entidad y confirma una tendencia de desfinanciamiento que ya venimos denunciando”.
El sindicato también cuestionó el proyecto de resolución del Ministerio de Agricultura sobre la custodia de los recursos genéticos para la alimentación, al advertir que “primero se orienta el relevo institucional y luego se promete hacer el diagnóstico”. “No vamos a aceptar que se siga atropellando la investigación pública agropecuaria ni que se condene al deterioro una capacidad estratégica del Estado colombiano”, enfatiza el documento.
“Nos dejan casi sin funcionar la institución”
Durante la jornada en Motilonia, voceros de los trabajadores advirtieron que la situación viene deteriorándose desde hace varios años, con recortes sucesivos que golpean tanto la estabilidad de la planta laboral como el desarrollo de los proyectos de investigación. Funcionarios de la corporación han señalado a El Espectador que para 2027 se proyecta un recorte superior al 60% del presupuesto destinado a Agrosavia, lo que, en la práctica, dejaría a la institución con una capacidad mínima de operación.
Ese ajuste, sostienen, tendría un impacto directo sobre programas de investigación en cultivos estratégicos —como arroz, maíz, yuca y otros renglones fundamentales de la canasta alimentaria—, así como sobre procesos de mejoramiento genético, manejo de plagas y desarrollo de bioinsumos que permiten reducir la dependencia de insumos importados, líneas de trabajo que han sido destacadas por especialistas y analistas del sector rural.
Para los trabajadores, el mensaje es contradictorio con los discursos del Gobierno que prometen transformar la ruralidad y fortalecer el campo, mientras se recorta el presupuesto del principal brazo científico agropecuario del Estado.
Bancos de germoplasma y patrimonio genético en disputa
Uno de los puntos que más inquietud genera entre los empleados y el sindicato es la posible reubicación de los bancos de germoplasma —considerados el corazón científico de Agrosavia, porque allí se conserva el material genético de cultivos y especies de interés agroalimentario— hacia el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), según un proyecto de resolución del Ministerio de Agricultura.
Sintragrosavia ha advertido que la propuesta plantea primero el relevo institucional en la administración de estos recursos estratégicos y deja para después la evaluación de capacidades, brechas y sostenibilidad financiera, lo que para ellos supone un riesgo para la protección del patrimonio genético de la Nación.
El sindicato ha insistido en que trasladar la custodia de esos bancos sin un diagnóstico sólido podría tener consecuencias irreversibles, al afectar la seguridad y la soberanía alimentaria del país y debilitar la trayectoria científica acumulada por Agrosavia.
La organización sindical reclama que, en lugar de reconfigurar la institucionalidad y recortar recursos, el Gobierno debería reforzar la capacidad pública ya existente y reconocer el papel que la corporación ha tenido en la adaptación al cambio climático, el desarrollo de semillas criollas y la transferencia de tecnología a pequeños y medianos productores.
Peticiones al Gobierno y al Congreso
Los cerca de 1.800 trabajadores de Agrosavia a nivel nacional han dirigido un llamado urgente al Gobierno y al Congreso para que se revise de inmediato el anteproyecto del Presupuesto General de la Nación para 2027 y se garantice una base financiera acorde con la misión estratégica de la entidad. La exigencia incluye el retiro del proyecto de resolución que plantea cambios en la administración de los bancos de germoplasma y la apertura de un debate público amplio sobre la defensa de la investigación agropecuaria estatal como asunto de interés nacional, tal como plantea Sintragrosavia en su más reciente comunicado.
Los trabajadores en el Cesar buscan enviar desde Motilonia el mensaje de que sin recursos para la ciencia agropecuaria, no hay reforma agraria viable ni seguridad alimentaria garantizada, una advertencia que hoy se hace sentir en las carreteras del Cesar y en los laboratorios del país.






