Este viernes 14 de mayo, el alcalde de San Diego, Unaldo Rocha, presentará el balance de su gestión administrativa, en el que reporta el cumplimiento del 75,5 % de las metas trazadas para este cuatrienio.
El informe detalla la ejecución de proyectos de infraestructura en el casco urbano, como la construcción de un nuevo escenario deportivo y la recuperación del espacio Carlos Murgas Puche.
A esto se suma la entrega del renovado Parque Silvestre Guerra para los vecinos del barrio Nuevo Amanecer y las mejoras locativas en el edificio del Concejo Municipal. De manera simultánea, avanza la construcción del Punto de Abastecimiento Solidario, un proyecto gestionado ante el Gobierno nacional.
La intervención de la alcaldía también abarca la zona rural y los corregimientos del municipio. El reporte señala la adecuación del acueducto en Los Brasiles y los diseños para el complejo Manuel Ballesteros en Media Luna. En Los Tupes, se avanza en la edificación de la Plazoleta San Rafael Arcángel, mientras que en Tocaimo varias familias recibieron las llaves de sus viviendas tras un proceso de mejoramiento habitacional. Para la población estudiantil, se remodeló el restaurante escolar en la sede José Martí de la Institución Educativa Rafael Uribe Uribe.
Intervención integral
El reporte también abarca los resultados en salud pública y bienestar social. El municipio cerró con una cobertura de aseguramiento en salud del 98,5 %, logró reducir 174 casos de dengue frente al periodo anterior y alcanzó un 100 % de cobertura en vacunas clave para la primera infancia. En paralelo, la gestión permitió que el 94 % de la población esté registrada en el Sisbén IV y canalizó recursos de Renta Ciudadana por más de 2.381 millones de pesos para beneficiar a 3.599 personas.
Finalmente, en materia de vías y medio ambiente, la administración reporta el mantenimiento de la ruta que conecta a Nueva Flores con el arroyo Agua y la reparación de la placa huella hacia Media Luna. Estas obras civiles se complementan con un proceso de restauración ecológica que incluyó la siembra de 5,5 hectáreas de bosque en el arroyo El Salado y 1,7 hectáreas adicionales en la cuenca del río Cesar.







