La profecía que se venía gestando en las calles de Valledupar finalmente se cumplió en la madrugada de este 3 de mayo. El veredicto de los jueces no hizo más que oficializar lo que el sentimiento popular ya había sentenciado desde la primera ronda: José Juan Camilo Guerra Mendoza, el carismático “Morocho”, es el nuevo Rey Vallenato del 59.º Festival de la Leyenda Vallenata.
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En una noche cargada de nostalgia y folclor, donde se rindió tributo a las leyendas de Israel Romero, Rafael Orozco y El Binomio de Oro de América, el Parque de la Leyenda Vallenata Consuelo Araujonoguera fue el escenario de una coronación que se sentía histórica. A sus 25 años, este hijo de Valledupar no solo demostró técnica, sino la madurez de quien ha recorrido el mundo junto a grandes como Silvestre Dangond, pero que nunca olvidó el peso de la tradición que corre por sus venas.
'El Morocho', nuevo Rey Vallenato.
“Estamos con las ganas de seguir llevando el vallenato a lugares donde nunca ha ido y tenemos ahora mismo la autoridad para hacerlo con el título de Rey Vallenato”, expresó emocionado Morocho tras conocerse el veredicto final.
Una ejecución para la historia
Desde que subió a la tarima “Colacho” Mendoza, la ovación fue unánime. “El Morocho” no se confió de su favoritismo y entregó una de las finales más vibrantes de los últimos años. Con una digitación ágil y moderna, pero profundamente respetuosa de la raíz, Guerra Mendoza cerró un círculo de gloria que inició como Rey Juvenil en 2017 y continuó como Rey Aficionado en 2019.
Para convencer al exigente jurado —integrado por los Reyes Vallenatos Álvaro Meza y Jaime Dangond, el compositor Alfonso Cotes, el folclorista Noé Martínez y el acordeonero Luis Eduardo Meza—, José Juan Camilo desplegó un repertorio de antología.
Inició con el paseo ‘Las chanzas de Mariela’ (Gumercindo Peñaloza); continuó con el merengue ‘El secreto’ (Lorenzo Morales); le puso la nota pesada al son ‘Altos del Rosario’ (Alejandro Durán); y concluyó con la magistral interpretación de la puya ‘Se va a saber quién es quién’ (Reinaldo Ortiz).
El puño derecho en alto tras finalizar su presentación en la tarima Colacho Mendoza, seguido de una fuerte ovación del público que a esa hora ya colmaba las graderías del Parque de la Leyenda, parecía presagiar lo que el veredicto revelaría varias horas después.
En esta gesta lo acompañaron dos escuderos de lujo: Adelmo Alfonso ‘Memo’ Granados Melo en la caja y Reinaldo Javier Ortiz en la guacharaca, quienes marcaron el compás de un triunfo que representa la renovación del folclor con sabor a pueblo.
“El vallenato, pienso que, independientemente de la virtuosidad que tengan los demás acordeoneros, hay que sentirlo y pienso que yo entregué; me entregué en cuerpo y alma en esa tarima”, señaló Guerra Mendoza.
El podio de los grandes
La competencia no fue sencilla. El cuadro de honor lo completaron dos talentos excepcionales que exigieron al máximo al nuevo monarca. El segundo lugar fue para el guajiro Edgardo Alonso Bolaño Gnecco, de 29 años, quien llevó la representación de Riohacha y de la dinastía Bolaño a lo más alto. El tercer puesto quedó en manos del cordobés Camilo Andrés Molina Luna, de 31 años, oriundo de Montería, quien una vez más demostró por qué es uno de los acordeoneros más respetados del circuito.
Al final de la jornada, mientras el eco de los cuatro aires aún resonaba en el Valle, quedó claro que el 59.º Festival de la Leyenda Vallenata no solo encontró un nuevo Rey, sino que reafirmó su posición como el epicentro donde se defiende con mayor fuerza la esencia de nuestra música. Valledupar tiene un Rey con proyección internacional, pero, sobre todo, un Rey que late al ritmo de su gente. ¡Larga vida al “Morocho”!
Por: José A. Martínez / EL PILÓN.




