Una nueva derrota sumó el Valledupar F.C. esta vez en su propio estadio, por marcador 3-1 ante Patriotas de Tunja. Los goles fueron marcados por Cesar Vázquez, Javier Estupiñán y Harold Rodríguez. Descontó por el equipo de casa el juvenil Edgar Cogollo.
El equipo venía de caer 2-0 en Rionegro y de empatar 1-1 con Unión Magdalena en Santa Marta en el inicio de la segunda vuelta, resultado que llenó de ilusión a sus seguidores.
Pero la segunda derrota en línea, ahora a manos de Patriotas, hizo salir molestos a muchos de los seguidores que ayer le acompañaron en el estadio Armando Maestre Pavajeau.
El Valledupar F.C. resultó inferior al equipo del interior del país y cuando tuvo un respiro en el segundo tiempo, recibió la estocada final en un contragolpe y pelota sobre un callejón que dio para el 3-1 definitivo.
Patriotas abrió el marcador a los 30 del primer tiempo, después que José de Ávila fue obligado a mandar una bola al tiro de esquina. Cobraron al primer palo y tras un doble cabezazo, Cesar Vázquez consiguió la anotación. Con el 1-0 en contra se cerró el primer tiempo.
Para el complemento Valledupar F.C. tuvo una mejor disposición, con un medio campo que se entendió mejor, pero que abusaba en el toque- toque. Anderson Plata se erigía como la figura ya que recuperaba atrás, salía con la bola, la tocaba y a veces hasta remató al arco pero con resultados infructuosos. El problema fue que cuando los de Oscar Aristizabal estaban cerca del empate, los sorprendió un segundo gol de Patriotas, en una jugada por la zona izquierda donde había dos jugadores visitantes y sin marca: uno de ellos no encuentra la pelota, sin embargo el que está a un costado si la alcanza, enseguida la centra para que Javier Estupiñá, al perecer, en fuera de lugar la metiera de cabeza.
El descuento llegó con un tiro libre impecable cobrado por el juvenil Edgar Cogollo quien había reemplazado a Jhonatan Cueto; pero cuando el equipo apuraba nuevamente por el empate, llegó otra vez de sorpresa el tercer gol; un contragolpe por el centro, pelota al callejón que recoge el recién entrado Harold Rodríguez, dribla al último que era el arquero y la coloca para ponerle lápida al marcador.
Esta nueva derrota del equipo de Oscar Aristizabal dejó a pequeños grupos en plena tribuna asociando ideas para buscar una solución. Unos pedían cambios inmediatos, otros los más sensatos, creen que el equipo ayer jugó mejor, pero que le faltó suerte. Otros piensan que Patriotas no mereció ganar.
Será ahora frente a Expreso Rojo, el próximo sábado en Zipaquirá cuando Valledupar intente nuevamente reivindicarse ante su sufrida afición que lo quiere ver salir del último lugar de la tabla de posiciones.






