Una profunda tristeza embarga al departamento del Cesar tras confirmarse una nueva víctima del trágico accidente aéreo ocurrido el pasado domingo 23 de marzo en Putumayo. Se trata de Jorge Luis Morales Rumbo, joven oriundo del corregimiento de Atánquez y perteneciente a la etnia kankuama.
El siniestro involucró un avión Hércules de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, que se precipitó a tierra pocos minutos después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en hechos que aún son materia de investigación y que han generado conmoción a nivel nacional.
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Jorge Luis Morales Rumbo era reconocido en su comunidad por su cercanía, sencillez y compromiso con sus raíces. Era natural de Atánquez y formaba parte de la etnia kankuama, asentada en la Sierra Nevada de Santa Marta, donde su fallecimiento ha causado un profundo impacto entre familiares, amigos y líderes comunitarios.
De acuerdo con testimonios de allegados, cada vez que regresaba de permiso, el joven recorría casa por casa en la vereda El Pontón, compartiendo con su gente y fortaleciendo los lazos comunitarios que tanto valoraba.
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Sus estudios los realizó en la Institución Educativa San Isidro Labrador, en Atánquez, donde culminó su bachillerato y dejó gratos recuerdos entre docentes y compañeros, quienes hoy lamentan su partida.
Hoy, Atánquez y la comunidad kankuama lloran la pérdida de uno de sus hijos, recordándolo como un joven lleno de valores, humildad y sentido de pertenencia, cuya memoria permanecerá viva en el corazón de su pueblo.







