POR REDACCIÓN DEPORTES
La final de la Superliga de Colombia no solo dejó un nuevo trofeo en las vitrinas de Independiente Santa Fe. Para Junior de Barranquilla, la abultada derrota 3-0 en el estadio El Campín significó un golpe doble: perder el primer título del año y resignar una importante suma de dinero que estaba en juego para el campeón.
La Dimayor destinó una bolsa total de 1.000 millones de pesos para repartir entre los dos finalistas del certamen. De acuerdo con la distribución habitual, el equipo vencedor recibe cerca del 67 % del total, mientras que el subcampeón se queda con el porcentaje restante. En ese escenario, Junior dejó de percibir aproximadamente 340 millones de pesos al no levantar el trofeo.
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En lugar de los cerca de 670 millones de pesos que ingresaron a Santa Fe por consagrarse campeón, el conjunto barranquillero solo habría recibido alrededor de 330 millones de pesos, una diferencia significativa para un club que afronta una temporada exigente en el frente deportivo y financiero.
La derrota también llegó en un momento sensible para el Junior, que apostó por una nómina experimentada y realizó ajustes en busca de protagonismo nacional e internacional. La Superliga representaba no solo un impulso anímico, sino una inyección económica clave para el inicio del calendario.
En lo futbolístico, el equipo dirigido por Alfredo Arias nunca logró equilibrar la serie. Tras el empate 1-1 en la ida, disputada en Barranquilla, Junior fue ampliamente superado en Bogotá por un Santa Fe que impuso ritmo, orden y eficacia, dejando sin respuestas al frente ofensivo rojiblanco.
Más allá del marcador, la final dejó al Junior de Barranquilla con un balance amargo: sin título, con cuestionamientos deportivos y con menos recursos para encarar el resto de la temporada.
A pesar del impacto deportivo y económico de la derrota, el Tiburón cuenta con un respaldo financiero sólido gracias al apoyo de su principal grupo empresarial y patrocinadores, que incluyen a Olímpica, Tecnoglass, Águila, Betplay y Adidas, lo que le ha permitido sostener finanzas estables y una nómina competitiva, según reconoció uno de los accionistas del club.









