Del poeta y columnista de EL PILÓN, José Atuesta Mindiola, son estos dos poemas en homenaje a los árboles. Una publicación especial en el día de hoy, en la que nuestra casa editorial invita al Foro ‘Arbolado urbano y sus riesgos’.
El poema “Soy más que un verde monumento” fue publicado en la antología I Certamen Literario Internacional “Gloria Fuertes y el mundo de los árboles” (España, 2021).
Soy más que un verde monumento
Caligrama de fiesta
son mis flores.
Soy silabario
para los pinceles de la luz.
Para el mendigo,
el sombrero de su alcoba.
Para el pájaro,
el atril de su escritura.
Para el perro,
la pared de su llovizna.
Para los alarifes del cemento
soy un estorbo,
un extraño en lugar equivocado.
Sus amenazas de muerte
me persiguen.
Pero soy más
que un verde monumento
en la agitada
ceremonia de las calles.
Soy testigo
de la noche
que avanza con el miedo,
de transeúntes perdidos
en su sombra.
Mis floridos reclamos
ululan la presencia
de otros árboles.
Nadie quiere estar solo.
la soledad es carbón
que deja el relámpago.
Elegía por el árbol del patio
El árbol del patio
sangra blanco sus heridas,
como mostrando la ruta
que el dolor todavía
no ha recorrido.
Me alejo del patio
y me llevo los amaneceres
con aromas de guitarras,
el verde pendular de mecedoras
donde descansaba
un hombre parecido a mí.
El árbol ya sospecha
que pronto no habrá luz
en su follaje.
Su epitafio vendrá
en la mirada esquiva
de otro dueño.
Sus frutos serán
invisibles racimos
en algún ojal de la memoria.
Y mi hamaca,
fértil al cortejo vegetal,
seguirá atada
a las ramas del viento.







