La inspiración a Rafael Enrique ‘Wicho’ Sánchez Molina, cañaguatero de pura cepa, le llegó caminando por la calle del Cesar de arriba abajo y de abajo arriba. Todo sucedió en el año 1965. El compositor contó la historia que desembocó en la canción ‘La banda borracha’ calificándola como una mezcla de paseo y porro.
Sentarse a dialogar con el compositor era una inmensa dicha. De esta manera comenzó diciendo: “Hace muchos años estaba tomándome unos tragos con unos amigos y decidimos irnos para el Salón Central, donde había un baile de disfraces y ahí paso ese hecho donde nació la canción que se fue bien lejos”.
Metido de lleno en el relato añadió: “Estando dentro del salón observé bailando a una atractiva mujer disfrazada con un capuchón y una capa de colores azul y blanco. No lo dudé y la invité a bailar y aceptó. Estaba feliz y le decía cosas bonitas. Bailamos varias veces con el grupo conocido como la banda de Los Piña”.






