Este jueves 23 de abril, comerciantes formales e informales del Mercado Público de Valledupar realizarán una marcha pacífica desde la plazoleta de la Virgen, en el centro de abastos, hasta la Alcaldía, para pedir soluciones a la crisis que aseguran viven por el incremento en los cánones de arrendamiento y el deterioro de las condiciones del lugar. La caminata, convocada por líderes de los arrendatarios, busca llamar la atención del alcalde y de la administración municipal, con quienes dicen no haber logrado un diálogo directo pese a múltiples intentos.
La líder de los comerciantes, Liliana García, explicó a EL PILÓN que decidieron movilizarse porque “ni siquiera hemos recibido llamada de ninguno de los asesores ni del alcalde, no han mostrado interés para nada”, y aseguran que la marcha será pacífica y abierta a todos los propietarios, trabajadores y clientes solidarios.
Causas: alza del 24 % y pérdidas económicas
El principal reclamo de los comerciantes es el incremento cercano al 24 % en los cánones de arrendamiento, resultado de la fórmula que indexa el valor de los locales al salario mínimo más un punto. García afirmó que llevan cuatro meses pagando con ese porcentaje y que, en su caso, la factura del local pasó de unos 2,2 millones a cerca de 2,9 millones de pesos, lo que considera insostenible.
“Llevamos 4 meses que nos están cobrando el canon de arrendamiento con el 24%, mi factura quedaba en 2.200.000, quedó en 2.900.000, me subió 700.000 pesos”, aseguró la comerciante, quien calcula que sus ventas han caído un 50 % y que hoy solo logra sostener el almacén. Según su proyección, está en pérdidas de alrededor del 20 %, en medio de una economía local que describe como “asfixiante” para los negocios del mercado.
Crisis, servicios y competencia informal
Además del alza en los arriendos, los comerciantes denuncian problemas de infraestructura, servicios públicos y competencia desleal en el entorno del mercado. García aseguró que una carnicería permanece sin servicio eléctrico ni agua, lo que afecta la operación y la confianza de los clientes, y que la jornada laboral se extiende desde las 4:00 de la mañana hasta las 2:30 de la tarde “arañando” las ventas.
También cuestiona la presencia de vendedores informales alrededor del mercado, que, según ellos, no pagan impuestos y ofrecen productos más baratos, lo que impacta la afluencia al interior del centro de abastos. “Los que están por fuera no pagan ningún impuesto, no dejan que el cliente ingrese. Si el tomate acá adentro está en 3.000, allá afuera a 2.500”, señaló. La líder agregó que la infraestructura “está igual que hace 30 años, ni siquiera un pote de pintura”, y responsabilizó a la actual administración de imponer costos sin ofrecer mejoras visibles.
La versión de Mercaupar: contrato, estudios y junta directiva
La gerente de Mercaupar, Lilian Zabaleta, reconoció que la marcha es una forma legítima de expresión, pero aclaró que la petición de reducir los cánones de arrendamiento no depende solo de ella. “Es una marcha pacífica que están organizando los comerciantes del mercado popular, en la cual pues tienen derecho porque es la libre expresión. Eso no quiere decir que estemos de acuerdo con eso, teniendo en cuenta que ellos están solicitando la disminución del canon de arrendamiento”, dijo en entrevista con EL PILÓN.
Fachada de las oficinas de Mercaupar en Valledupar, donde la gerencia y la junta directiva definen las políticas de arriendo y los acuerdos con los comerciantes del Mercado Público. Foto: Alcaldía de Valledupar.
Zabaleta recordó que Mercaupar es una empresa de economía mixta, con dos socios: la Alcaldía y la cooperativa de Mercaupar (Coomerva), y que los contratos de arrendamiento “por años se han renovado el primero de enero” con la misma fórmula. “Siempre ha sido el salario mínimo más un punto. En esta oportunidad el gobierno nacional, pues todos conocemos que fue del 23 %. En el caso de los contratos de Mercaupar fue 23 más un punto, da un porcentaje de 24 %. En ese sentido aumentaron los arriendos de ellos”, precisó.
La gerente indicó que los arriendos de la mayoría de locales oscilan entre 145.000 y 250.000 pesos, valores que incluyen IVA y administración, y que con esos recursos Mercaupar asume pagos de alrededor de 50 millones de pesos por vigilancia y 51 millones por aseo, además de mantenimiento de alcantarillas y zonas comunes. En el caso del sector de carnes, los cánones rondan el millón de pesos.
Zabaleta insistió en que la decisión de disminuir o no el canon está en manos de la junta directiva de Mercaupar. “Eso no está en manos de la gerencia, eso es una decisión que tiene que tomar la junta directiva. La junta se reúne el 22 de abril, ellos tienen que tomar una decisión basado en el análisis de varios factores como la situación de la empresa, un estudio económico, y en manos de ellos está tomar la decisión si reducen o no el canon de arrendamiento”, explicó.
Diálogos y reunión en la Cámara de Comercio
De acuerdo con Liliana García, en una reunión realizada en la Cámara de Comercio, a la que asistieron representantes de los comerciantes, se socializó que sí era posible reducir el incremento: 10% para carniceros y 15 % para el resto de los arrendatarios. Sin embargo, afirma que este acuerdo no se ha aplicado y que la Alcaldía no ha respondido a las invitaciones para avanzar en la concertación.
Zabaleta confirmó la participación de la gerencia en dicha reunión y la presentación de un estudio económico, aunque explicó que los estados financieros no pudieron ser compartidos porque aún no habían sido aprobados por la junta de socios. “La gerencia participó en esa reunión, pero como te digo, eso es una decisión de la junta directiva. En esa reunión ellos socializaron un estudio económico. Los estados financieros no se pudieron presentar porque la revisora fiscal consideró que todavía no habían sido aprobados y por lo tanto no podían ser presentados ante terceros”, señaló.
Servicios públicos y cortes de energía
Uno de los puntos más sensibles para los comerciantes es la suspensión de la energía en el pabellón de carnes, situación que atribuyen al alto costo de los servicios y a la falta de acompañamiento de la administración. García asegura que esta situación ha afectado gravemente a quienes trabajan en esa zona del mercado.
Zabaleta, por su parte, explicó que la falta de energía obedece a deudas acumuladas de los propios usuarios con la empresa de energía. “Ellos están inconformes porque no tienen en estos momentos luz, pero resulta que no tienen luz porque fue cortado. Ellos tienen que pagar el recibo de la luz, en estos momentos están debiendo una suma considerable y Afinia cortó la luz”, afirmó. Añadió que la falta de energía también afecta el suministro de agua, dado que las bombas funcionan con la electricidad del pabellón de carnes.
“Cada quien tiene que asumir la responsabilidad. Si ellos tienen el compromiso de cancelar mensualmente el concepto de energía y no lo pagan, pues Afinia corta la luz. Eso no está en manos ni de la Alcaldía ni de Mercaupar, sino que ellos mismos tienen que asumir el pago de la energía”, enfatizó la gerente.
Informales, parqueo y espacio público
Los comerciantes del mercado también relacionan la caída en las ventas con la invasión del espacio público en los alrededores y la falta de parqueaderos adecuados. Denuncian que la carrera 12 se ha llenado de vendedores ambulantes y que los clientes prefieren comprar afuera para evitar congestionamientos y encontrar productos a menor precio.
Vendedores informales ocupan el espacio público en los alrededores del mercado de Valledupar, ofreciendo productos sin regulación ni pago de impuestos y aumentando la presión sobre el comercio formal del centro de abastos. Foto: Said Armenta.
Frente a esto, Zabaleta aseguró que la administración municipal está adelantando gestiones para mejorar la movilidad y el espacio público en el entorno del mercado. “La administración municipal inclusive estuvo el secretario de Obras caminando toda esta parte externa porque la idea es habilitar unas zonas de parqueo, teniendo en cuenta la insuficiencia de parqueo en el interior del mercado, y poder disipar un poco la parte de vendedores ambulantes que se han tomado la carrera 12”, explicó.
Según la gerente, la Secretaría de Gobierno ha realizado operativos para apoyar el ordenamiento del espacio y existe un proyecto de reubicación de vendedores ambulantes, aunque advierte que se buscan soluciones que permanezcan en el tiempo. “Sí se están buscando soluciones, sino que todo tiene que ser con procesos, hay que contratar quien haga esas obras, pero se están haciendo acciones para mitigar toda esa problemática que conoce la administración municipal”, afirmó.
Deudas, acuerdos de pago y estabilidad
García sostuvo que varios comerciantes han tenido que entregar locales, especialmente carnicerías, por la combinación de altos arriendos, servicios costosos y caída en las ventas, lo que ha llevado a endeudamientos millonarios y riesgo de procesos judiciales por mora. Asegura que algunos ya deben varios millones y que, al estar en mora con Mercaupar, tampoco pueden acceder a créditos con la cooperativa de los comerciantes, lo que agrava la situación.
Zabaleta señaló que el incremento del canon es reciente y que muchas de las deudas vienen de años anteriores, por lo que no toda la cartera morosa se puede atribuir al aumento de este año. “Lo del canon de arrendamiento es nuevo, esto es de este año, y las deudas que tienen muchos arrendatarios son de años anteriores”, explicó, al tiempo que dijo no contar aún con un estudio que precise cuántas personas han abandonado sus locales.
La gerente afirmó que hay una dinámica permanente de desocupación y ocupación de locales y que Mercaupar ofrece facilidades para acuerdos de pago. “Acuerdos de pago siempre hemos dado todas las facilidades, Mercaupar es una empresa de puertas abiertas y siempre estamos a favor de los comerciantes porque queremos estabilidad, porque en la medida que le vaya bien a Mercaupar le va a ir bien a los comerciantes”, sostuvo.
Mientras la junta directiva de Mercaupar se reúne para definir si acoge o no la reducción de los cánones, los comerciantes se preparan para marchar este jueves hacia la Alcaldía, con la expectativa de que la movilización pacífica logre abrir un canal de diálogo directo con el mandatario y destrabar una crisis que, según ellos, ya tiene a muchos negocios “quebrados” y al mercado en una situación “bastante difícil”.







