Tamalameque es una de las poblaciones más antiguas de Colombia, pueblo mágico, poseedor de un inmenso valor cultural, historia, mitos y leyendas, pero también un municipio que ha padecido del abandono, olvido y desatención estatal por 472 años, lo que ha condenado a la población al atraso, pobreza y condiciones básicas insatisfechas.
Por eso sus habitantes, indignados y preocupados por la precaria situación que padecen, donde el agua no es apta para el consumo humano, la salud es paupérrima, el alcantarillado es deficiente, la educación tiene serias falencias y el ente territorial acarrea un grave déficit fiscal, deciden tocar puertas para que la dirigencia departamental posesione sus ojos en sus necesidades y problemática.
Ante desolador panorama, el Municipio encuentra en el diputado Manuel Mejía Payares un aliado, un doliente y amigo comprometido con su situación, quien mediante proposición plantea a la Asamblea Departamental realizar una sesión extraordinaria en Tamalameque para que se analice y busque solución a su problemática, contando con el apoyo y respaldo de todos los miembros de la duma.






