Cuando converso con mis alumnos sobre estas dos palabras, que les pregunto sobre su significado, siendo en el contexto académico algo tan importante y necesario conocer, más de uno patina en su definición. Invierten los cables o sencillamente desconocen su significado, otros más inicuos ni siquiera saben que existen estas palabras cobijadas dentro del grupo de la paronimia; es decir, aquellos vocablos que se parecen en su pronunciación o forma de escribirse; la RAE los define como que tienen entre sí relación o semejanza, por su etimología o solamente por su forma o sonido.
Actitud con c, es esa capacidad que te mueve a desarrollar de la mejor manera las cosas, es tu forma particular de afrontar ciertas situaciones; es decir, tu temperamento. Aptitud con p, viene de la palabra apto. Es el talento, el conocimiento, la habilidad o la destreza que posees para desarrollar algo. Tanto la actitud como la aptitud pueden ser naturales o adquiridas. Las actitudes naturales son aquellas que forman parte de la personalidad, mientras que las aptitudes naturales son las que llamamos talento, es decir, una facilidad innata para hacer algo bien.
Por otra parte, las actitudes adquiridas son aquellas aprendidas mediante la deconstrucción de la conducta para cambiar la respuesta frente a diferentes situaciones. Mientras que las aptitudes aprendidas son aquellas que se adquieren con un conocimiento específico y su aplicación práctica. Se adquiere a través de los estudios o con procesos técnicos que se pueden aprender de otra persona que los posea.






