En un esfuerzo por agilizar los procesos de retorno y titulación en el norte del país, autoridades de los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía de Perijá, junto a consejos afro y organizaciones campesinas, definieron en Valledupar una hoja de ruta común para la paz territorial. El encuentro, que reunió a más de 250 personas, tuvo como eje central la resolución de conflictos en zonas donde la propiedad ancestral y la actividad agroproductiva coinciden.
Durante la jornada, liderada por la Unidad de Restitución de Tierras (URT) Cesar-La Guajira, se socializó la ruta étnica en sus fases administrativa, judicial y de posfallo. El objetivo de estas mesas técnicas, respaldadas por más de diez instituciones del Estado, es acelerar los casos colectivos que históricamente han enfrentado barreras burocráticas y territoriales en el Caribe.
Un pacto por la gobernanza
El cierre del evento fue la creación del “Pacto en Defensa del Territorio: Serranía de Perijá – Valle del río Cesar”. Esta iniciativa busca una planificación conjunta que respete la justicia ecológica y la autonomía de comunidades como los Kogui, Wiwa, Arhuaco, Kankuamo, Ette Ennaka y Yukpa, sin dejar de lado la vocación productiva de los campesinos y el reconocimiento de los territorios afrodescendientes.
Sergio Murillo Clavijo, director territorial, destacó que este avance responde a reclamos históricos y busca resultados tangibles: restitución efectiva y protección de derechos. Con esta gestión, el Cesar y La Guajira apuestan por una coordinación intercultural que permita, finalmente, convertir los acuerdos de papel en seguridad jurídica sobre el suelo.






