El cuerpo de María del Pilar fue inhumado en la bóveda familiar del cementerio de Agustín Codazzi, en el Cesar, luego de años de búsqueda y gracias a una acción conjunta de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD), excombatientes y la Corporación Humanitaria Reencuentros. La entrega se realizó respetando las creencias y costumbres familiares, en medio de un ambiente de lágrimas y sosiego.
«Tengo muchos sentimientos encontrados. Siento tristeza porque el anhelo de la familia es ver a nuestro ser querido con vida, pero a la vez siento paz porque se acabó la incertidumbre de no saber dónde estaba mi hermana», expresó una hermana de María del Pilar, quien recordó con emoción los momentos de su niñez y la unión familiar. María del Pilar desapareció en 1993, en la zona rural de San Diego, en hechos relacionados con el conflicto armado.
Una desaparición marcada por el conflicto y la esperanza
La familia Pérez Blanco, campesinos de la región, no dejó de buscar a su hija mayor, que llegó a vincularse a uno de los grupos armados en la zona. Años después, supieron que María del Pilar murió en 2002 durante un parto en condiciones precarias, mientras daba a luz a su hijo. El cuerpo fue enterrado en una vereda del municipio de Fundación, Magdalena, y el niño entregado a otra familia.






