Es un hecho que el crecimiento de la población en el país ha empezado a ralentizarse en razón al menor número de hijos que las familias han decidido tener en los últimos años. En Colombia, la tasa global de fecundidad, definida por el DANE como el número promedio de hijos que una mujer tendría al final de sus años reproductivos (15 a 49 años) si estuviera expuesta a las condiciones de fecundidad en cada una de las edades específicas del momento en que se estima la tasa global y en ausencia de la mortalidad, cae gradualmente desde 2014 (Gráfica 1) con una disminución promedio de -0.4 hijos por mujer.
El cambio en el número de nacimientos tiene efectos sobre el bono demográfico debido a cambios en la composición por edades de la población. La reducción continua y prolongada de la fecundidad conduce a variaciones en la tasa de dependencia económica, es decir, la población que no está en edad productiva como proporción de la población que sí lo está.






