EDITORIAL

¿Hasta cuándo el problema del agua?

En los últimos días hemos publicado una serie de informes relacionados con el aumento de las quejas de cientos de usuarios de Emdupar por distintos motivos: aumentos en las tarifas, suspensiones del servicio, falta de presión en el suministro de aguas, entre otros. El tema de las tarifas no ha sido suficientemente explicado por la […]

¿Hasta cuándo el problema del agua?

¿Hasta cuándo el problema del agua?

Por:

@el_pilon

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En los últimos días hemos publicado una serie de informes relacionados con el aumento de las quejas de cientos de usuarios de Emdupar por distintos motivos: aumentos en las tarifas, suspensiones del servicio, falta de presión en el suministro de aguas, entre otros.
El tema de las tarifas no ha sido suficientemente explicado por la empresa, algunos funcionarios de la misma argumentan que se trata de cobros anteriores que sólo ahora han podido facturar a los usuarios. Otro tema es el de la suspensión del servicio sin previo aviso a la comunidad, con el débil argumento que cada vez que se presente un aguacero de cierta magnitud los habitantes de Valledupar tienen que sufrir inmediatamente la falta del líquido. Esta situación no se presentaba hace algunos años en la ciudad, que tenía la fama de contar con la “mejor agua del mundo” y tener un excelente servicio de acueducto y alcantarillado.
El tema de la baja presión es más comprensible por el crecimiento de la ciudad, de una parte, y el deterioro en algunas tuberías afectadas, quizás por el paso del tiempo y el uso de las mismas.
La inconformidad de la ciudadanía llegó a tal nivel que el propio alcalde, Luis Fabián Fernández Maestre, pidió perdón a la comunidad por la demora, de más de seis meses, según sus propias palabras, y nada que su administración ha podido resolver el problema. Ese mismo día se conoció que la Junta Directiva le había aceptado la renuncia al gerente, Alberto Daza Lemus,  y nombró en calidad de gerente encargada a  Rosa Isabel Cotes Abdala, quien venía desempeñándose como Jefe de Recursos Humanos de la entidad.
La salida de Daza Lemus puede interpretarse como la respuesta política de la administración sobre el tema; pero, con todo respeto, no va al fondo del asunto.
Lo mínimo que se requiere es que la empresa le informe a la ciudadanía de Valledupar ¿qué es lo que está pasando, realmente, con la empresa?, que explique todos los indicadores técnicos, financieros y administrativos de la misma?. Por ejemplo, cuántos metros de agua procesa la empresa, cuántos consume Valledupar y cuántos pierde la entidad por pérdidas técnicas?. ¿A cuánto asciende la cartera de la entidad y cuánta es de difícil cobro?., etc.
Pero, lo más importante, el gran interrogante es ¿hasta cuándo vamos a tener los vallenatos que soportar todas estas ineficiencias de una empresa que en otras épocas fue considerada la “joya de la corona”?, pero que  hoy es un verdadero dolor de cabeza para la vida cotidiana de tanta gente?.
Son muchas y diversas las explicaciones que Emdupar le debe a la comunidad: ¿Cuáles son las salidas a la actual problemática, que cada vez que llueve hay que suspender el bombeo de agua a la ciudad?, hace algunas semanas era la falta de químicos para procesar el líquido?, argumento que, a todas luces, sería una muestra más de la ineficiencia de la empresa.
Hay muchos interrogantes en el ambiente; a tal punto, que algunos se preguntan si toda esta situación no es un plan premeditado para orquestar, ahora, una privatización de la empresa, ¿cuándo hace algunos meses se hablaba de tercerización?.
Nos negamos a creer que Valledupar tenga que vivir condenada a esta situación, de quedar sin agua cada vez que llueva en la Sierra Nevada de Santa Marta. Las explicaciones dadas hasta ahora por la empresa son insuficientes y muy débiles. Nos negamos a creer que la única salida es la represa multipropósito de Los Besotes, que no será por todos estos años. ¿Entonces?…
La administración Municipal y las directivas de Emdupar le deben una explicación clara a los habitantes de Valledupar, explicar lo que está ocurriendo y cuáles son las salidas técnicas para la actual coyuntura. Tiene que haber un plan de contingencia para superar una situación que no da espera y que, por el contrario, desespera, día tras día, a los miles de usuarios, la gran mayoría de los cuales pagan oportuna y adecuadamente por el servicio.

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