CULTURA

Ruth Ariza Cotes,  una vida dedicada al servicio por amor a su comunidad 

Felva le rindió un homenaje a Ruth Ariza Cotes, antropóloga, investigadora, educadora y dirigente cívica que ha dedicado su vida al estudio de la historia regional, la formación académica y los saberes de la Sierra Nevada de Santa Marta

Felva le rindió un homenaje a Ruth Ariza Cotes en su cuarta edición. Said Armenta EL PILÓN

Felva le rindió un homenaje a Ruth Ariza Cotes en su cuarta edición. Said Armenta EL PILÓN

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Hay personas que dejan huellas imborrables por las acciones que realizan y, sin proponérselo, se convierten en ejemplo. Ese es el caso de Ruth Ariza Cotes, una mujer cuyavida ha estado marcada por la entrega, la sensibilidad humana y el compromiso permanente con el bienestar de las comunidades.

A lo largo de su trayectoria, Ruth Ariza Cotes se ha distinguido por su espíritu solidario, su capacidad de liderazgo y su profundo sentido de responsabilidad social.

Maestra, historiadora, investigadora, antropóloga, gestora cultural, madre y abuela; su nombre se ha convertido en sinónimo de sabiduría, trabajo constante, empatía y carisma, lo que le ha permitido ganarse el cariño, el respeto y la admiración de quienes la conocen.

“Mami Ruth” —como la llaman todos sus cercanos— ama declamar desde su infancia.  Said Armenta/EL PILÓN

“Mami Ruth” —como la llaman todos sus cercanos— ama declamar desde su infancia. Said Armenta/EL PILÓN

Su vida ha sido una permanente apuesta por la formación humana y la construcción de una sociedad más equitativa. Inquieta, curiosa y sin pelos en la lengua, “mami Ruth” —como la llamamos todos por su instinto maternal a la hora de conectar con las personas— es mujer de carácter recio, pero dulce; que ama declamar desde su infancia y que en cualquier conversación alza la voz para exponer y hacer valer su opinión: “Al pan, pan, al vino, vino”.

Su vocación de servicio ha sido una de las principales características de una vida construida sobre principios y valores que inspiran a las nuevas generaciones.

Su propia Disneylandia

Más allá de sus logros personales y profesionales, la mayor obra de Ruth Ariza Cotes ha sido el impacto positivo que ha sembrado a través de sus acciones, sobre todo, como maestra en su escuela Disneylandia, donde confluyeron niños y niñas de todos los estratos sociales sin distingo de clases. Para ella, el conocimiento nunca tuvo barreras sociales ni económicas; todos merecían la oportunidad de aprender, crecer y alcanzar sus sueños y así se lo inculcó a sus estudiantes, que la siguen recordando con cariño.

La sabiduría de la madre tierra

Como antropóloga e historiadora, dedicó gran parte de su vida al estudio y preservación de la memoria cultural de los pueblos indígenas que habitan la Sierra Nevada, a los que acompañó con respeto, admiración y compromiso. Se reunió con mamos, líderes ancestrales, cabildos gobernadores, siempre con el ánimo de ayudar.

Ruth Ariza Cotes junto a su hijo Gustavo Ramírez.  Said Armenta/EL PILÓN

Ruth Ariza Cotes junto a su hijo Gustavo Ramírez. Said Armenta/EL PILÓN

Comprendió la importancia de proteger sus tradiciones, fortalecer su identidad y promover iniciativas que contribuyeran a mejorar sus condiciones de vida y a fe que lo logró; cuando fue directora de la Casa Indígena en Valledupar gestionó 200 millones de pesos para adecuar su infraestructura y darle albergue a decenas de familias que necesitaban techo.

Su recorrido por la Sierra Nevada, la conexión con las distintas etnias que allí habitan, el trabajo incansable que hizo en medio de estas comunidades también ha sido reconocido por la sociedad vallenata.

Hoy su legado trasciende cualquier reconocimiento, está presente en las enseñanzas compartidas, en los proyectos impulsados, en las amistades cultivadas y en cada gesto de generosidad que ha contribuido a construir una comunidad más humana y solidaria.

Más que una trayectoria, la de Ruth Ariza Cotes es una vida que inspira y que demuestra que la verdadera grandeza se encuentra en la capacidad de servir, de compartir y de dejar una huella positiva en cada persona que se cruza en el camino.

El homenaje recibido por “mami Ruth” en la Feria del Libro de Valledupar constituye un reconocimiento a una vida ejemplar, es un tributo a una mujer cuya obra continúa vigente y cuya influencia seguirá siendo un faro que ilumina el camino de presentes y futuras generaciones.

Por: Lida Mendoza Orozco 

Temas tratados
  • Antropología
  • Educación en Valledupar
  • FELVA 2026
  • Feria del Libro de Valledupar
  • gestora cultural
  • historia del Cesar
  • liderazgo social
  • pueblos indígenas
  • Ruth Ariza Cotes
  • sierra nevada de santa marta

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