Los conversatorios y firmas de las autoras de Wattpad que hoy son superventas están reuniendo a cientos de jóvenes en ciudades como Valledupar. Entre gritos, filas y chats, demuestran que la lectura juvenil se mueve en sus propias reglas y que la fantasía puede ser también una forma de mirar críticamente la realidad.
Las historias de Eva Muñoz y Karine Bernal Lobo nacieron en Wattpad y crecieron impulsadas por lectoras que primero las siguieron desde el celular y hoy hacen filas para conseguir un autógrafo y una foto. “Del Wattpad pasó a conquistar a lectores de papel”, resumió un medio centroamericano al presentar la obra de Muñoz, subrayando el salto que muchas jóvenes autoras están dando desde lo digital a la industria editorial tradicional.
En el caso de Bernal Lobo, medios como Infobae la ubican junto a nombres como Ariana Godoy o la propia Eva Muñoz, como parte de esa generación que “llegó a la industria editorial desde la plataforma de lectura y escritura juvenil”.
Fans conectados por Instagram, lives y clubes de lectura
Buena parte de esta conversación ocurre en redes sociales. Los perfiles oficiales de Eva Muñoz y Karine Bernal concentran cientos de miles de seguidoras y seguidores que reaccionan a anuncios, fragmentos y firmas de libros.
A su alrededor se organizan clubes de lectura virtuales, lives comentados y reels donde jóvenes lectoras graban reacciones, recomiendan sagas y discuten sobre los mundos que habitan sus personajes. En un resumen de un live con un club de lectura, una creadora de contenido agradece a las “Darkis”, como se autodenomina la comunidad, por sostener activa la discusión alrededor de las novelas de Muñoz.
Ferias del libro, filas y gritos: cuando el fandom ocupa la ciudad
Lo que empieza en pantalla termina llenando auditorios. En las ferias del libro, la presencia de estas autoras ha generado algunas de las filas de firmas más largas, sobre todo entre adolescentes que llegan con los libros subrayados y cargados de post-its.
En la feria del libro de Valledupar, convertida en “escenario de cultura y aprendizaje” según la organización, los días con conversatorios y firmas de autoras juveniles se cuentan entre los de mayor afluencia, con miles de visitas registradas en pocas jornadas.
Fantasía que dialoga con la realidad
Aunque se mueven en la fantasía, ni Muñoz ni Bernal se alejan del todo de la realidad social. Las notas que presentan a Bernal subrayan cómo sus historias de monarquías y reinos condensan temas de poder, violencia, feminismos y conflictos contemporáneos, mientras que Muñoz ha construido un universo de romance adulto marcado por la mafia, la milicia y personajes que se enfrentan a estructuras de poder.
“Sus historias, centradas en el romance adulto, cargadas de amores peligrosos y sensuales, suelen estar ambientadas en el mundo de la mafia y de la milicia”, señaló Fucsia, resaltando cómo esas decisiones narrativas conectan con debates sobre violencia y desigualdad que los jóvenes reconocen en su propio contexto.
Una generación que lee lo que desea
El fenómeno de estas sagas muestra que la discusión sobre si los jóvenes leen está mal planteada: la pregunta no es si leen, sino qué, cómo y desde dónde lo hacen.
Las plataformas digitales, los clubs de lectura en redes y los conversatorios multitudinarios en ferias como la de Valledupar revelan a una generación que se apropia de la lectura como espacio de entretenimiento, comunidad y también de reflexión sobre los temas que les preocupan: poder, violencia, género, migración.










