|
Roberto J. Araméndiz Araujo
|
|
 |
Comer bien y sano reduce la mortalidad
24/06/2008
Así lo afirma un estudio publicado en ‘The American Journal of Clinical Nutrition’, impulsado por el Instituto Catalán de Oncología, dicho estudio demuestra que las personas que consumen más frutas y verduras llegan a tener una mortalidad global de hasta un 30% menor respecto a las personas que las consumen poco o ninguna vez.
La población estudiada de más de 41 mil ciudadanos de diferentes puntos de España ingirió en promedio 224,2 gramos de verduras, o lo que es lo mismo 1 plato de ensalada o de verduras; y 275,8 gramos de fruta fresca, dos o tres piezas de fruta cada día, comparado con los que consumen un 25% menos, los investigadores hallaron una relación directa entre el mayor consumo y una menor mortalidad tras unos 10 años de estudio, lo que se traduce en un 30% menos de mortalidad global, debido a una menor incidencia de Cáncer, de patologías Cardiovasculares, de complicaciones Respiratorias y de Diabetes.
Tal vez el papel de los antioxidantes, así como la vitamina C y la provitamina A y el licopeno (que es un caroteno del tomate) presentes en frutas y verduras, son los responsables de estos resultados. Se puede deducir de este estudio que las hortalizas que nos pueden aportar este beneficio son entre otras: el tomate, la zanahoria, el pepino y el pimiento.
Aunque estos efectos eran más o menos conocidos, el estudio tiene una alta relevancia dado el número de la muestra (41 mil participantes) y la aplicabilidad que tiene su resultado es muy atractiva, en cuanto que es un porcentaje nada desdeñable que garantiza una expectativa de vida y salud, solo con mantener una dieta sana y equilibrada, y sin costo adicional. Los responsables del estudio recomiendan por lo menos un plato de vegetales y una pieza de fruta al día, asegurando que estos mínimos se pueden alcanzar incluso comiendo fuera de casa.
Además se ha presentado otro trabajo, publicado en el ‘International Journal of Cáncer’, en el que se concluye que la fibra presente en los cereales ejerce un efecto protector frente al cáncer gástrico. En este caso se estudió la asociación entre la dieta y el cáncer entre 435 mil personas, de entre 25 y 70 años, durante casi siete años, de diez países europeos participantes. Los investigadores han detectado que las personas con un consumo elevado de fibras de los cereales tenían un riesgo de desarrollar este tumor un 30% menor que el resto de la población, por tanto se recomienda consumir unos 30 gramos diarios de fibras de cereales, principalmente de cereales integrales como el pan integral o los frutos secos.
Por tanto, se debería de impulsar campañas para fomentar una dieta saludable, rica en estos productos naturales, dado que cada vez más nos vemos acorralados por la alimentación prefabricada y las llamadas comidas basura, ricas en grasas y excesos de calorías. De igual forma como se ha hecho con el consumo de tabaco, hay que concienciar a la población sobre la necesidad de comer bien, hacer ejercicio y reducir la obesidad, que es un factor de riesgo para muchas enfermedades.
*Gastroenterólogo.
Consorcio Aragonés de Salud.
Clínica Quirón. Zaragoza - España.
Roberto J. Araméndiz Araujo