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Óscar Andrés Ariza Daza
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Feliz cumpleaños San Juan del Cesar
23/06/2008
Hoy que está de cumpleaños San Juan del Cesar, La Guajira, desde la distancia y con sumo cuidado invoco los recuerdos para no caer en la trampa de la nostalgia, aunque es inevitable no padecer la añoranza por el pueblo, por el barrio, por la calle de mi infancia, por mi casa; elementos que resumen el universo donde crecí y me formé en los oficios del corazón. La casa, un territorio afectivo difícil de desprenderse porque representa la base emocional que nos mantiene conectados al derecho a vivir reconociéndonos como habitantes de algún lugar, por derecho propio, por cultura, por gusto, por tradición o por fuerza mayor.
Cuando hablo de la casa, expreso la imagen de mi hogar plantado sobre un pueblo con olor a ganado, San Juan del Cesar, la antigua aldea de mis ancestros, de gente próspera y pujante, el pueblo de mis muertos, un pueblo con orgullo de sentirse hermano de la sierra, del río y de la gran melodía universal con la que componemos canciones a la luna, al paisaje, a la geografía de las mujeres, a las tradiciones y a la necesidad de vivir en esa búsqueda del respeto y el amor a los demás.
Mi pueblo extendido sobre un valle, donde la luna se crece más allá del horizonte, donde la sierra y el desierto aún no establecen sus fronteras, pero es agradable sentirse parte de ambos; mi pueblo lleno de casas y calles, con mujeres que sufren de hermosura, mientras sus hombres le cantan al deseo de tenerlas, mi pueblo resguardado por el Cerro de Zambrano y sus tambores que suenan en la memoria de los temerosos a pesar de la cruz, mi pueblo y Félix Arias, mi pueblo y Monseñor Manuel Antonio Dávila, mi pueblo y José Manuel (‘Yin’ ) Daza Noguera, mi pueblo y el colegio ‘Gabriela Mistral’, mi pueblo y la querida Normal Nacional, mi pueblo y todos aquellos amigos que están y que se fueron, con quienes compartimos el derecho a encontrarnos en la nostalgia, mi pueblo y Juan Ariel Hinojosa, mi amigo lejano, quien tanto cantó con su guitarra en el festival de compositores y que hoy está injustamente en el exilio siendo tan buen sanjuanero, mi pueblo y su lengua larga, la de ‘Álvaro Álvarez’ y Nacho Estrada, mi pueblo y sus locos, mi pueblo y sus apodos, mi pueblo, todo aquello que hoy me falta para sentirme allí de nuevo.
Este festejo de la vida pretextado en San Juan Bautista es símbolo de identidad local, de amor y fe a través de la conciencia colectiva que ve en su patrono la protección para el hogar, la familia, el trabajo y la prosperidad. La inmensa fe que se profesa al venerado santo, es el punto de partida para festejar el imaginario cultural sanjuanero, que desde la procesión, la quema del castillo o el homenaje a personajes ilustres, busca rescatar los valores y las tradiciones que han ido perdiendo fuerza en la modernidad.
En hora buena San Juan del Cesar inicia un nuevo tránsito al progreso en el que los horrores del pasado quieren olvidarse, para fomentar una nueva cultura de gestión, de eficiencia, pero también de identidad local. Hoy, como sanjuanero, hago un acto de fe en su institucionalidad, en su nuevo gobierno, en el sueño del señor alcalde, Moisés Daza Mendoza de recuperar el posicionamiento que otrora tuvo nuestro municipio.
A todas las autoridades sanjuaneras un abrazo fuerte y nostálgico en esta fecha de tantas recordaciones, de tanto deseo por volver a sentirnos el motor de progreso de la Guajira. Desde la distancia un saludo de hermano en el día de nuestro patrono San Juan Bautista.
arizadaza@yahoo.com
Óscar Andrés Ariza Daza