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Jorge Nain Ruiz
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Pedro García Díaz, el más grande los Kankuamos (Parte II)
17/06/2008
Continúo con mucho agrado llevándoles a ustedes, parte de la vida musical del ‘Tio Pello’, la cual desarrollaremos en tres entregas, es esta la segunda:
…Luego conocieron al acordeonero guajiro Víctor Soto y, al lado de Esteban Salas, formaron "Los Universitarios"; representaron a la Libre en la cuarta versión de la Feria de Calí, y tocaban en el radíoteatro de Radio Santa Fe, donde se daban cita todos los domingos los costeños que vivían en Bogotá para escucharlos y añorar su tierra, y allí también comenzaron algunos "cachacos" a conocer y a querer el vallenato; algunos recogían a los universitarios en la puerta del radíoteatro y se los llevaban a parrandear en la "nevera".
Me cuenta Pablito o ‘Pablón’ que por esa misma época grabaron con "Tito" Avila y Pedro García la varita 'e caña, y en ese disco también cantó Estercita Forero, quien era corista del grupo; los acompañaba Miguel Ospino, segunda trompeta de Lucho Bermudez, con una especie de bombardino: Álex Acosta el"muñecón", en el saxofón; el "negro" Plinio, el baterísta de La Tropibomba, tocaba la batería; las grabaciones las hacían en Suramericana de Grabaciones.
Cuando le pregunté a Pablo si él había tocado con ‘Los Cañaguateros’ se le iluminó el rostro y con una casi infantil sonrisa me dijo: "Au, si es que Los Cañaguateros surgieron cuando con Florentino Montero, Esteban y yo grabamos la telenovela El vendaval, y Pedro no actuó en la novela, pero él compuso la canción; recuerdo que yo me iniciaba con la caja; cuando esperábamos el huracán que nacía lento con ritmo de son, luego pasaba a merengue y cuando la brisa se convertía en huracán arrancaba la puya; todo eso en la caja, es decir, la velocidad del viento se asimilaba con los aires vallenatos".
Cuando uno habla de Pedro García con Pablo López se nota a leguas el cariño y afecto que se tuvieron esos dos. Cuenta Pablo que fue él quien lo invitó a Estocolmo para la entrega del Premio Nobel a ‘Gabo’, porque el conjunto que inicialmente invitó ‘Gabo’ estaba conformado por ‘Colacho’ Mendoza, ‘Poncho’ Zuleta, Adán Montero y Pablo López pero como Colacho en esa época andaba con Diomedes y Poncho quería llevar a Emilíaníto, entonces Pablo dijo que él quería llevar en la guacharaca a Pedro García, que entre otras cosas servía para que ayudara a cantar a Poncho. "Efectivamente allá terminó Poncho tocándole la guacharaca a Pedro que finalmente terminó cantando; claro que en la presentación oficial sí cantó Poncho", dice en tono pacífico Pablo.
Dice Pablo López que Pedro García se gozó a Poncho Zuleta en Estocolmo, porque se tomó una foto con el botones del hotel creyendo que era el Rey, por la manera como aquél estaba vestido, con una muy natural carcajada dice Pablo. "Es que el tipo llevaba un sacoleva con una cola larga, y Poncho nos hizo que le tomáramos la foto, después que Pedro lo vio venir carga'o de maletas, le formó la guachafíta a Poncho: “ve Poncho y ¿ese no es tu Rey?"
Le escuchamos decir a Pablo López: "Para nosotros hacer que el Vallenato se metiera a Bogotá fue una tarea muy difícil. Eso se le debe a Alfonso López Míchelsen, Miguel Santamaría Dávila y Nandito Molina, el papá del actual presidente del Festival, quien tocaba caja y fue mi maestro en eso; yo lo reemplacé en el conjunto de Víctor Soto, y Pedro García reemplazó a Hugues Martínez como cantante".
Pedro García Díaz fue el amigo inseparable de Pablo López. Cuenta Pablo que para el primer festival vallenato viajaron juntos en el Expreso del Sol, el tren que los llevaría a la costa desde Bogotá. Se encontraron con un derrumbe en La Tribuna y les tocó tirar pala para poder seguir, pero lo más divertido fue que esa vez en el tren llevaban unos tanques llenos de cerveza Costeñita y cuando llegaron a Gamarra, Cesar, como por arte de magia los tanques estaban completamente vacíos.
COLOFÓN: Qué lástima que no pude asistir al lanzamiento del nuevo trabajo de Silvestre Dangond y Juan Mario de la Espriella, denominado ‘El Original’; pero me cuentan que fue sencillamente apoteósico. Desde Valledupar fue mucha la gente que me llamó par reportarme un entusiasmo generalizado, el cual tenía mucho tiempo no se daba en el Valle, desde las épocas gloriosas del ‘Cacique’. Uno acá en esta ‘nevera’ solo sufre y se enguayaba con esas cosas. Felicitaciones muchachos, y pa’ lante es pa’ allá.
Jorge Nain Ruiz