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Basilio Padilla
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La intriga del poder
17/06/2008
Siguiendo todo lo que está sucediendo en nuestro país, quedamos dudando de todos nuestros valores, como personas humanas. Como todo, a su debido tiempo, este mal uso del poder, eventualmente conduce a la calumnia, el acomodo y el uso de terceros para justificar nuestros errores.
Los periódicos están llenos de comentarios acerca de la ‘Yidispolítica’, la interminable saga de los paramilitares, los giros de la guerrilla y los desaciertos de hombres como Hugo Chávez y Rafael Correa.
El primer periodo presidencial del presidente Uribe comenzó con mucha sencillez y humildad. Se habló mucho de la meritocracia y miles de colombianos, entusiasmados con este concepto sometieron sus hojas de vida para los distintos entes públicos.
Esta felicidad no duró mucho tiempo. La meritocracia en la mayor parte de los casos obedecía a las mismas viejas recomendaciones de políticos, partidos y hombres de influencia.
El presidente Uribe asumió un tono agresivo, que indudablemente ayudo con la situación de seguridad. Las guerrillas se desprestigiaron políticamente con el horrible negocio del tráfico humano, como lo es el secuestro y la privación de libertad indiscriminada como fueron las infames pescas milagrosas y por su parte los paramilitares, cesaron su lucha violenta, bajo los auspicios del plan de justicia y paz.
El presidente Uribe, gozando de una enorme popularidad logro pasar una modificación constitucional para poder lanzarse por segunda vez. Los detalles de muchos de estos acontecimientos que sucedieron en el congreso para que aprobaran la reelección, solo están saliendo a la luz en estos momentos. Indiscutiblemente él se rodeo de ministros y personas que estaban listos a hacer lo que sea en aras de obtener sus objetivos.
También salió a flote el poder ostentado por los altos asesores presidenciales y las luchas tenaces con congresistas que no querían seguir la línea pedida por estos hombres. Hubo una época en que más de 50 senadores se declararon inhabilitados en votar algunos proyectos de ley porque todos tenían amigos y familiares en los servicios consulares y embajadas.
Elegido para el segundo periodo las cosas no mejoraron a nivel burocrático. Las declaraciones de personas y congresistas que hoy tienen problemas legales, indican un nivel de intriga de mucha más envergadura de lo que habíamos pensado.
En cierta forma nos recuerda la popular película acerca de uno de los presidentes en los E. U. titulada ‘The President’s Men’ (‘Los hombres del Presidente’), donde estos realizaban cualquier cosa con tal de proteger la imagen del hombre que les estaba dando el sustento.
El poder de estos hombres del Presidente, hacen que solo se realicen los proyectos que a ellos les favorezcan, como la fallida ‘Reforma Política’ y la ya emprendida lucha por una tercera reelección presidencial.
Los paramilitares fueron a parar a cárceles en los E.U., lo cual dificulta la labor de verdad y reparación que estaban adelantando, ya que al gobierno americano realmente sólo le interesa lo relacionado con el narcotráfico.
Los ex ministros también han sido premiados con altas embajadas en el mundo, sin darles la oportunidad a los que le sirvieron al Presidente y nunca han sido efectos ni de un saludo.
El ex ministro Sabas Pretelt llega de su embajada en Italia y con todo el orgullo de su personalidad también arremete en contra de las declaraciones de otros, sin darles la oportunidad de la investigación. Queda a bien decir que lo que realmente necesitamos es continuar con nuestro proceso democrático y que indudablemente hay buenos hombres en nuestro país que puedan conducir los negocios de la patria. Tampoco debemos apoyar aquellas figuras que ya le sirvieron al país y ahora quieren volver al poder.
Basilio Padilla