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Jaime Garcia Chadid
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El Agua (EMDUPAR)
14/06/2008
Para tomar posiciones frente a una disyuntiva hay que partir de la existencia de unos valores, de unas concepciones y entonces uno como ciudadano, como integrante de una comunidad y sintiéndose condueño y beneficiario de lo público no puede adoptar así como así el enfoque de hombre de negocios en donde lo que prima es la utilidad individual - que es lícita - y no el bienestar colectivo, circunstancias que no se presentarían si nuestros hombres públicos dejaran de pensar como empresarios privados y asumieran sin esguinces como personeros de la colectividad
Así concebidas las cosas y partiendo de la premisa de que el agua no es una mercancía sino un patrimonio común esencial y que la ganancia de la empresa que opera el servicio debe reflejarse en la mejora del propio servicio y no del balance de unos cuantos es que tenemos que pedir que EMDUPAR se parezca más a las Empresas Públicas de Medellín y no al bodrio de Aguas de la Sabana de Sincelejo.
A una empresa con las ventajas relativas que tiene EMDUPAR no se puede andar pensando en feriarla sino en fortalecerla. Su propio deterioro habla de ello, fíjense que allí está a pesar de todo.
A EMDUPAR hay que remozarla y fijarle unos objetivos más ambiciosos, tiene que salirse de las fronteras vallenatas y asociarse – si es del caso pero siempre primando la “ res pública” con la empresa privada - también con los municipios vecinos como La Paz y San Diego para el suministro del servicio a estas dos poblaciones que en términos físicos se puede decir que constituyen una área.
Debió ser la Empresa líder para el manejo del agua en todo el Departamento del Cesar.
A EMDUPAR hay que introducirle conceptos de administración modernos lo que no equivale a la tal privatización pues eso es un despojo al patrimonio público esencial, aquí no puede primar el ánimo de lucro.
No se trata de inducir el paternalismo estatal, nada del cuento de los servicios públicos gratuitos pero si al de los buenos y baratos. De lo que se trata es de implantar un régimen de equidad que ampare a la sociedad a sus integrantes y a la empresa.
EMDUPAR es la joya de la corona y de lo que suceda con ella dependerá en mucho el futuro de Valledupar como ciudad. Si se encarece el suministro, sino se orienta socialmente pronto tendremos a un gran porcentaje de habitantes desconectados lo que se traduce no solo en asunto de inequidad sino de salubridad.
Además y como se viene conociendo la privatización no es el remedio para todo como no lo es tampoco la estatización. Las privatizaciones a ultranza han venido fracasando, como lo muestran Argentina, Bolivia, Venezuela, Uruguay y Chile, donde diez de catorce grandes empresas han vuelto a ser estatizadas.
Cualquier decisión hay que tomarla sintiéndose cada quien como actor de la historia, de esa que no perdona ni olvida y que le da a cada quien lo que se merece.
jgarciachadid@gmail.com
Jaime Garcia Chadid