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Jacobo Solano Cerchiaro
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El ajedrez de los presidenciables
06/06/2008
Para hablar de Las próxima elecciones presidenciales hay que plantear dos teatros de operaciones diferentes: uno con el candidato Presidente en la contienda, acerca de eso mucho se especula, que la decisión está tomada, que la oposición obligaría a Uribe a buscar su tercer periodo presidencial, como lo anunció esta semana la Presidente del Congreso.
La verdad es que su popularidad y los resultados le dan el aval para conseguir algo que sería histórico en nuestros tiempos de República constituida, un tercer mandato seguido, Uribe tiene el viento a favor y la opinión le reconoce mucho de los avances que se han logrado en diferentes campos.
En este caso la oposición tiene que obrar con cautela, así no lo quiera, les conviene tomar el tema con pinzas y reconocer los méritos de este Presidente, porque si empiezan de nuevo a atacarlo visceralmente.
Con ese odio enceguecido que han demostrado hasta ahora, de nuevo se presentará el efecto bumerán como ha ocurrido en campañas anteriores.
Así no lo quieran admitir; Uribe, genera respeto y en las próxima elecciones es un hueso difícil de roer. A la sazón los liberales se jugarían la ultima carta, convocar a Germán Vargas Lleras, que cada día toma más distancia de la coalición de gobierno, para que regrese a las toldas rojas como candidato y de paso dejar sin opción a Rafael Pardo, Alfonso Gómez y otra serie de precandidatos que a pesar de que no tienen posibilidad de ser elegidos, insisten, sin gozar de la favorabilidad del pueblo.
En el Polo la cosa también está complicada entre Lucho Garzón, Gustavo Petro o Carlos Gaviria, al cuál no le veo la más mínima predilección, tienen que buscar acuerdos de unión para fijar posiciones en un solo sentido, porque de lo contrario sería muy complicado que lleguen a una segunda vuelta, hay que ser claros y tajantes, si liberales y Polo no buscan esa fórmula, que no creo que se dé, lo que se advierte es una derrota en la primera vuelta.
Entre tanto, otro candidato fijo que entra al baile es Antanas Mockus, quien es capaz de aventurarse a lanzar su nombre, así sea con el apoyo de un movimiento independiente para quemarse, como le ocurrió en las pasadas elecciones parlamentarias.
Pero también existe el segundo escenario, sin Uribe, más probable y ahí brilla con luz propia un candidato de peso que ahora domina las encuestas y se trata del ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, ya que con la cadena de resultados que ha obtenido la política de seguridad democrática, es quien mejor recoge las banderas de Uribe y el que cuenta con más confianza del actual mandatario, desplazando a Germán Vargas Lleras.
Así planteadas las cosas serían cuatro los aspirantes, Santos por el Uribismo, Vargas por los liberales y Garzón o Petro que son los de mayor opción en la grilla del Polo, unidos al persistente Mockus que buscaría una franja que le otorgue alguna opción, una alianza que le garantice algún tipo de manejo político, con el que no cuenta hace muchos años. Si estas tres vertientes se agrupan, sería bastante riesgoso para la coalición de gobierno, encabezada por Santos, poder hacerle frente a un bloque bastante organizado con Vargas Lleras como vencedor, para enfrentarlo en una segunda vuelta. Un cabeza a cabeza de película, las cosas no resultan fáciles de ordenar en este ajedrez político y falta mucho tiempo, que puede ser poco, para que se dilucide y dependerá mucho de si se lanza o no, un actor protagónico que es quien tiene la última palabra, Álvaro Uribe.
Web: www.jacobo-solano.com
Jacobo Solano Cerchiaro