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Silvia Betancourt Alliegro
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Organicémonos los buenos
13/05/2008
Ante la indefensión, a que estamos sometidos por obra y gracia de la delincuencia organizada, el único camino que tendremos que emprender es emularlos.
No, no piense que estoy induciendo a la anarquía total, sugiero que cada uno de los ciudadanos que nos portamos adecuadamente, que somos conscientes de que cada día, a cualquier hora (ya no existe la hora boba) en cualquier lugar podemos ser atacados por gente armada y dispuesta a asesinarnos, comencemos a aportar procedimientos para defendernos sin agredir, basados en la experiencia, que es la cuna de todas las soluciones científicas y por tanto aplicables.
Para empezar, los medios de comunicación deben emprender la labor de recolección de sugerencias ciudadanas, que deberán ser sometidas a la criba por las autoridades policiacas, entonces, los gobiernos locales y departamentales tendrán que proceder a la divulgación masiva de un manual de procedimiento impreso, que orientará a la población para todos los casos en que su seguridad se vea amenazada.
Tal vez podríamos empezar por solicitar un buzón de sugerencias para la seguridad ciudadana en cada establecimiento público o privado, que capte muchos visitantes, pongamos por caso los almacenes de cadena, las universidades, espectáculos públicos, colegios, bancos, etcétera.
Por ahora y por mi parte, trataré de reciclar parte del contenido de una columna que escribí hace algunos años (27 de abril de 1997) veamos:
1. Escondan de la vista de los demás todos los adornos costosos que les gusta llevar a cuestas tales como aretes, cadenas, collares, anillos, pulseras, en oro, claro está, pues son símbolos de su poder económico.
2. Evite que su casa sea centro de las miradas por la ostentación en su decoración exterior pues por su calle pueden pasar personas que viven en casas fabricadas con los deshechos que usted arroja a la basura, de pronto les apetece llevar alguna cosa que a usted le sobra.
3. Las personas que están a su servicio, bien o mal pagadas, son observadoras asombradas de sus despilfarros, víctimas de sus tratos inhumanos, en pocas palabras: de su mezquindad para con los pobres.
4. Adopte una familia de nulos recursos económicos, visítela algún día del mes y acérquese a su fogón y coma de su arroz, para que ellos sientan que usted está fabricado con la misma materia. Tal vez usted o algún pariente les pueda brindar trabajo para que sus necesidades sean llevaderas porque la limosna humilla y el trabajo engrandece.
5. Enseñe a sus hijos a mirar y tratar a las personas que no lucen trajes importados como hermanos y compatriotas.
Hay otras sugerencias que quisiera hacer, pero no deseo cansarlo, podríamos procurar conseguir el listado suministrado a algunas personalidades para la Seguridad Democrática que ha usado el actual gobierno, por mi parte, jamás lo he leído ¿y usted?
yastao2@hotmail.com
Silvia Betancourt Alliegro