|
EDITORIAL
|
|
 |
Petardos a retazos
11/05/2008
El ‘bendito’ computador de ‘Raúl Reyes’, con su propiedad de emitir a retazos noticias comprometedoras, cada día alarma más al mundo, y cada día complica más el reestablecimiento de relaciones diplomáticas entre Colombia y los países vecinos.
Lo que se ha dado en llamar ‘El triángulo de las Bermudas’ - Venezuela, Nicaragua y Ecuador -, son los países menos bien librados de tales archivos, mostrándolas no tanto como colaboradoras del proceso expansivo de las FARC, sino más bien casi miembros y soporte vital de las mismas.
Venezuela, sin embargo, aparece en la vanguardia del proceso desestabilizador, atribuyéndosele en otros países papel determinante en el crecimiento no sólo del grupo terrorista de las FARC, mas también de la expansión de tal filosofía por toda América.
El computador ha develado una verdad incontrastable, la existencia de la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) como organización de apariencia legal que tendía un cordón umbilical a muchos grupos de izquierda en toda América simpatizantes de la vía armada como método de lucha contra los gobiernos democráticamente establecidos.
No sólo aquellos países resultan comprometidos, y peor aún, comprometidos sus propios gobiernos; también aparecieron tentáculos en Brasil, México, Chile, Costa Rica, y muchos otros, en una escalada inexplicablemente no detectada por los sofisticados sistemas de inteligencia interestatales.
Pocos dudan de la veracidad de la información aparecida en el computador, porque además es verosímil aún con relación a las personas individuales allí señaladas con tanta familiaridad y obsecuencia.
Lástima grande la torpe inobservancia por parte del gobierno de Colombia de formalidades básicas, lo que a la postre afecta la credibilidad de la información vomitada por el computador. Quizás pueda explicarse la incautación del computador tal como se hizo, sin la presencia de las autoridades judiciales para darle visos de legalidad y garantía de imparcialidad.
Pero no es explicable el manejo posterior dado al computador mismo, y menos a la información propalada. El haber conservado el gobierno el computador en su poder, sin entregárselo a las autoridades judiciales como parte del acervo probatorio; su manipuleo irresponsable, como irresponsable y morboso ha sido el suministro de información, alimenta la suspicacia y le resta credibilidad a semejantes verdades bombas.
Una vez decomisado, el computador debió ser entregado a la Fiscalía General para el inicio de la correspondiente investigación, y esta entidad era la responsable de la información a suministrar. Hechas así las cosas, se evitaban las suspicacias y las desmentidas a que hoy están sujetas.
A propósito. Inquieta la inoperancia de la inteligencia de los estados, sobre todo el de Colombia. Cómo explicar la existencia de la CCB, con sus tentáculos venenosos a través de más de 400 socios en América, sin que haya sido detectado y contrarrestado.
A decir verdad, si no fuese por el ‘bendito’ computador de Reyes aún se ignorara el movimiento tsunámico que corría piernas arriba. Seguramente la ‘revolución’ hubiese sorprendido.
EDITORIAL