|
Darío Arregocés Baute
|
|
 |
La historia del gallo ‘Calicho’
14/04/2008
“…Un par de polluelos que llevo en el alma
y a la madre de ellos, que a mi me acompaña
un par de polluelos que quiero, y que viven bajo mis alas”. Juan Segundo Lagos
Siempre se ha dicho “La naturaleza es sabia”, y el caso ocurrido en la gallera de ‘Los Gómez’, situada en el barrio Los Fundadores de esta ciudad, parece confirmar esta máxima.
La historia a la que haré referencia es la de un famoso gallo que recientemente acaparó la atención de los medios de comunicación, pues sucede que el gallo ‘Calicho’ de reconocido coraje en el momento de enfrentar a sus oponentes, optó inopinadamente por abandonar la valla, donde libró a pico y espuela feroces y triunfales contiendas, para dedicarse a la noble labor de empollar huevos, desplazando en esta actividad a la progenitora, todo lo anterior sin desatender sus deberes conyugales, pues sigue sosteniendo relaciones intimas como cualquier parroquiano, al cabo de las cuales reasume su rol ‘maternal’.
El caso, sin duda, nos lleva a revisar situaciones que pudieran tener alguna conexión. Es así como llegamos a un pariente lejano del gallo. Me refiero al pingüino emperador, que se turna con la madre, la labor de empollar. Empero no deja de ser insólito lo ocurrido con el gallo ‘Calicho’, pues no se conocen antecedentes de este tipo, y la curiosidad de la gente es tal que reconocidos galleros de la región se han dado a la tarea de constatar el fenómeno con sus propios ojos.
El asunto no es de poca monta y lo curioso es que estamos celebrando el mes del niño. Mes en el cual se realizan en los colegios, e instituciones diferentes actividades para sensibilizar a la sociedad frente al tema pues está de moda conformar familias en donde los hijos son: los tuyos, los míos y los nuestros, denominadas familias reconstruidas, que al igual que el caso del gallo ‘Calicho’ causan mucha curiosidad, por cuanto se aleja del concepto de familia tradicional conformada por padre madre e hijos.
También tenemos el caso de las madres cabeza de familia, protegidas por el Estado a través de diferentes programas de hondo calado social como es el caso de Familias en Acción y por último nos referiremos a la adopción por parte de una persona, figura que es permitida por nuestra legislación, pues lo que se busca es brindar un hogar y una familia al niño(a) desamparado(a). Todos los anteriores reitero son casos atípicos de familia.
Sin embargo, lo que todos deberíamos tener en cuenta, es que sea cual sea nuestra familia, es nuestro deber de padres brindar amor, protección y respeto al niño, niña o adolescente y no incurrir en comportamientos tales como maltrato, abuso, explotación sexual y/o laboral, pornografía infantil, turismo sexual, inasistencia alimentaria entre otros. Situaciones que vulneran sus derechos fundamentales.
Volviendo a ‘Calicho’, no sabríamos qué calificativo darle pues son variados los adjetivos que existen en nuestra modernidad con relación a la orientación sexual de cada individuo. Está por ejemplo el metrosexual, que es aquel que se preocupa demasiado por su apariencia personal. No es un homosexual pero puede llegar a serlo. El transexual que es aquel que viste y se comporta de acuerdo con el sexo opuesto. El bisexual que es el que sostiene relaciones sexuales con personas de ambos sexos; y el homosexual, cuya orientación sexual es hacia personas del mismo sexo.
Empero ‘Calicho’ no es un homosexual por cuanto cumple a cabalidad con las gallinas, luego el problema no se centra en su orientación sexual sino que podría tratarse de un desdoblamiento de personalidad donde se ha despertado el instinto de protección que todo padre debe tener frente a su prole, lo que antes de criticarse debe imitarse. ¿No les parece?
darioarregoces@hotmail.com
Darío Arregocés Baute