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Rafael Humberto Frías Mendoza
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¿De dónde venimos y dónde estamos los sanjuaneros?
20/12/2007
Al echar un vistazo retrospectivo que nos permita sin grandes esfuerzos presentar un recuento histórico y un diagnóstico de la situación actual del sector económico y social y de las instituciones sanjuaneras, nos encontraremos con una visión de conjunto que enfatiza en un análisis desapasionado y muy concluyente: el fracaso de San Juan como Municipio después de promulgada la Constitución del 91.
Fracaso que va desde la compleja escogencia de sus mandatarios por criterios subjetivos de parte de las mayorías, quienes obrando y procediendo por pasión caminan detrás de la bulla y las falsas percepciones que los ponen ciegos, sordos y mudos ante las buenas propuestas terminando en una nefasta equivocación que nos ha privado de tener buenos mandatarios que pudieran convertir a San Juan en una verdadera agencia de desarrollo local que permita aprovechar sus potencialidades que van desde el talento silvestre reconocido de sus hombres hasta las cuantiosas ventajas comparativas de un Municipio de grandes fortalezas en la naturaleza y el ambiente traducidas a unas ventajas competitivas en el sector agropecuario, que hicieron de este un territorio productivo y competitivo en el pasado, lo cual le permitió el crecimiento acelerado de su economía generando grandes oportunidades de ingresos y bienestar para su gente.
Por otro lado, San Juan del Cesar ha sido gobernado por los partidos tradicionales y sus mandatarios han hecho un uso limitado del poder, ni La Constitución de 1886 ni la de 1991 nos han permitido disfrutar de Un Gobierno Municipal que transforme las estructuras funcionales del Municipio y que sus resultados generen confianza y credibilidad en sus gobernados por la realización de una gestión pública con resultados efectivos.
Mas bien, ha sido muy accidentada la elección popular de Alcaldes en San Juan y se ha vivido una prolongada crisis institucional como consecuencia de la polarización de fuerzas políticas opuestas que ante el triunfo de una de ellas reacciona de manera opuesta y contraria evitando la normal ejecución de políticas de gobierno y terminando en pleitos jurídicos que han impedido el progreso y el desarrollo de la sociedad Sanjuanera ante la caída y subida de mandatarios locales que han generado el caos en que vivimos hoy.
Ese pueblo de porte señorial reconocido por sus tradicionales orígenes de la cultura Wiwa, a quien le bajara el telón el visitador español Félix Arias hace más de 300 años de historia para mostrárselo al mundo entero y que se convirtió por el arraigo y la idiosincrasia de su gente en una sociedad culta, pujante emprendedora, mística y de gran categoría hasta erigirse como Municipio hace más de medio siglo, lo cual le permitió a San Juan posicionarse como territorio líder del progreso en el sur de la Provincia de Padilla y que hoy por hoy es reconocido en el concierto nacional por sus reinas nacionales, por el realismo mágico de sus canciones, por el talento de sus juglares y por tener un pensamiento critico y una opinión respetable que han conquistado espacios importantes en la región Caribe, en el país y el exterior.
Hoy, sin embargo, pese a tener un envidiable trazado urbanístico, una estratégica posición geográfica y una infraestructura funcional visionada de manera progresista por dirigentes que se perdieron en la historia y que dan muestra del pueblo heredado, San Juan se encuentra en el umbral del progreso, como un buque anclado a orillas del río Cesar esperando una Administración de retos y desafíos que garantice un mayor nivel de bienestar y que haga de esta población una sociedad más igualitaria y solidaria, con ciudadanos libres y responsables y un gobierno eficiente al servicio de los gobernados, que aproveche los recursos existentes en procura de cerrar las brechas sociales hasta construir un Municipio más amable y forjando una cultura para la convivencia que permita redimirlo del rezago en que se encuentra convirtiéndolo en un buen vividero con soluciones y oportunidades para todos, solo así acudiremos a esa cita con nuestro destino obligado que es y será el progreso sanjuanero. / Amanecerá y veremos/.
Rafael Humberto Frías Mendoza