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Aníbal Martínez Zuleta
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Núñez y Uribe: dos vidas paralelas
10/11/2007
Cuando aún no se han apagado los vítores y los cohetes de la ‘elección de mitaca’ que ha dejado también a muchos tendidos en la jornada o ahogados en los escrutinios, ya se empieza a hablar de la reelección presidencial.
Faltándole al gran presidente Uribe tres años de gobierno, él mismo permite que extemporáneamente se empiece a hablar de la posibilidad de un tercer mandato. Creemos que el primer perjudicado es el mismo Presidente porque despierta antes de tiempo las aspiraciones contenidas de cerca de 10 candidatos. Algunos, como los Santos, Holguín, Pretelt y Arias, y otros más como miembros de los diferentes partidos en que se divide el apoyo a su gestión, sumados a los que tendrá el Partido Liberal y el Polo Democrático, saldrán en rebatiña en búsqueda del poder.
Ya no podrá gobernar con tranquilidad y cada vez le cobrarán más caro el respaldo a su gestión. El Congreso, que casi no anda, incrementará el precio de su respaldo. Es decir, acaba de introducir o aumentar el desorden y las intrigas.
Se repite, palmo a palmo, la historia de Rafael Núñez, ‘el Tigre del Cabrero’: salido de las toldas liberales con el apoyo del partido conservador, Núñez planteó el dilema: Regeneración Administrativa o Catástrofe. Es decir, reelección o catástrofe. En eso lo acompañaron Caro y Holguín. Uribe dice: para evitar la hecatombe, es decir, el turbión de la reyerta sucesoral… Reelección. Núñez tenía su Holguín y Uribe también tiene su Holguín.
A Núñez le gustaba la brujería, a Uribe le gustan los menjurjes. Núñez era poeta, a Uribe le gusta y es declamador de poesías. Vidas paralelas. Vidas de grandes.
A Núñez lo reivindicó Indalecio Liévano Aguirre; no sabemos quién va a rescatar para el liberalismo a Uribe, el más laborioso de los presidentes de Colombia de todos los tiempos. Más que Reyes el del quinquenio, más que Rojas también reelegido; ninguno de los dos resistió la reelección.
Para que las cosas sean totalmente iguales sólo falta una cosa: una Reforma Constitucional, pues Núñez hizo la de 1886, que rigió, con modificaciones, hasta 1991.
Aníbal Martínez Zuleta