Rescatados…
Familia del Cabo Pérez viajó al reencuentro en Bogotá

El mal tiempo impidió que Carmen Medina y cinco de sus hijos viajaran la noche del miércoles anterior, vía aérea, desde Santa Marta hasta Bogotá para reencontrarse con el cabo primero William Pérez Medina, rescatado junto con Ingrid Betancourt, los tres americanos y 10 militares más en la exitosa operación del Gobierno Nacional, denominada ‘Jaque’.
De la humilde vivienda de los Pérez Medina, ubicada en el populoso barrio Cooperativo de Riohacha, partieron ocho de sus familiares pero cuando iban a mitad del camino la lluvia no permitió que siguieran avanzando.
En medio del viaje recibieron una llamada que les anunciaba la cancelación del vuelo debido al mal tiempo, por lo que les tocó regresarse en la madrugada de ayer.
Mientras que en Bogotá el militar le anunciaba al presidente Álvaro Uribe Vélez, con un rostro de felicidad, que sus familiares iban en camino.
Ese anhelado abrazo sólo pudo cristalizarse en horas de la tarde de ayer, cuando Carmen Medina, junto con sus hijos Ruth, Deneris, Pedro, Eduard, Wilfred, Diana -cuñada del militar- y María Fernanda, una sobrina de tres años, a la cual William añoraba conocer, pudieron abordar desde Riohacha el vuelo comercial que los trasladaría a Bogotá.
Reconocimiento como héroe
Este militar desconocido por muchas personas en el país salió del anonimato luego de que Ingrid Betancourt le agradeció públicamente ante los medios nacionales e internacionales, mientras lo agarraba de la mano, de haberle salvado la vida en la selva. La ex candidata presidencial aseguró que “William fue mi enfermero en momentos en que estuve mal de salud. Le quiero hacer un reconocimiento especial, porque si no fuera por él hoy no estaría aquí, su presencia fue esencial para mí”,
Íngrid afirma que “me diagnosticó, me colocó suero, me dio cuchara a cuchara los alimentos, estoy viva gracias a él, estuve enferma pero ya estoy bien”.
En medio de su timidez, modestia y ante este sorpresivo reconocimiento William recuerda cómo le salvó la vida a ingrid.
“Ella estaba muy debilitada y tocó colocarle mucho suero, alimentarla con cuidado porque no podía comer nada, todo lo que comía lo vomitaba, había que ayudarla a subir y a bajar las cosas, porque no tenia ánimo para caminar”.
Sobre la imagen de Íngrid que le dio la vuelta al mundo, donde aparece estática en su última prueba de supervivencia el militar afirma que “algunas veces dijo que ella se quería morir, porque no veía solución, la prueba de supervivencia que ustedes vieron y escandalizaron al mundo, ahí ya estaba mejorando, imagínense”.
Con la humildad que la caracteriza, Carmen Medina afirmó que “me siento orgullosa de la labor que mi hijo desempeñó en ese lugar, les agradezco ese reconocimiento nacional y pienso que internacional porque me han llamado hasta de Nueva York para felicitarme”.
Desde joven William siempre quiso ser medico, pero cuando terminó su bachillerato no pudo diligenciar la libreta militar y tomó la decisión de ingresar al Ejercito a pagar el servicio para luego seguir estudiando. Estando allí realizó un curso de enfermería, conocimientos que le sirvieron de gran ayuda para auxiliar a sus compañeros de cautiverio.
Lloró la ausencia de su padre
Para su madre Carmen Medina uno de los momentos más tristes desde la libertad de William fue hablar con su hijo de la muerte hace mes y medio de su padre, Pedro Pérez. “Anoche lloraba mucho por la ausencia de su padre, preguntaba qué le había pasado a su papá, seguro que fue mi culpa, por mi ausencia, decía, ¿qué pasó?, ¿por qué no me espero?”.
Dentro las cosas que William recibirá por parte de sus familiares son los álbumes que guardan recuerdo de las cosas que han pasado y una de las últimas fotografías de su padre antes de morir. “Le llevo esta foto para que lo vea que estaba en perfectas condiciones antes de morir”, afirma su madre.
Reconocimientos
Al conocerse la noticia de la liberación del único guajiro en cautiverio en manos de las Farc, el gobernador de La Guajira, Jorge Pérez Bernier, se reunió con sus familiares y le ofreció una beca para que William estudie la carrera de medicina que tanto anhelaba.
Mientras que los diputados del departamento reconocieron y exaltaron los méritos del Cabo Primero, decidieron concederle la máxima distinción de ese organismo como lo es la medalla ‘Luís A. Robles’, por sus acciones ejemplarizantes durante su secuestro.
Así mismo, a través de un comunicado el alcalde de Riohacha, Jaider Curiel Choles, se unió a la felicidad de la familia Pérez Medina, al tiempo que le enviaba un abrazo de bienvenida al valiente servidor de la patria al seno de su hogar.
Los vecinos y amigos del cabo primero residentes en el barrio Cooperativo se preparan para darle una gran bienvenida.
“Se lo merece, el barrio esta ansioso de tenerlo nuevamente en su seno y queremos hacer una gran caminata o una gran fiesta, lo importante es que se sienta bien, anoche la gente del sector no podía dormir”, afirma emocionado Jhon López, vecino y amigo de la familia.