“Fue un rescate perfecto”: Íngrid Betancourt

Del miedo, la incertidumbre y la desazón se pasó a una incontenible alegría cuando el Ejército le dijo a Íngrid y los otros secuestrados que estaban libres.
"El jefe del operativo gritó '¡Somos el Ejército Nacional! ¡Ustedes están libres!", relató Betancourt, con la voz quebrada de la emoción, sobre el momento en el que ella y otros 14 secuestrados acababan de ser rescatados por el Ejército.
Ninguno de ellos se podía imaginar, cuando los levantaron a las 5 de la mañana, que unas horas después estarían en los brazos de sus seres queridos.
Sabían que iban a ser trasladados a algún lugar y albergaban la esperanza, por rumores que habían escuchado, que uno de ellos pudiera ser puesto en libertad gracias a una "comisión internacional".
Pero esa esperanza se disipó pronto. Una hora antes de que llegaran los helicópteros, el comandante guerrillero 'Asprilla' "me dijo que nos iban a montar a todos en un helicóptero y que de ahí nos iban a llevar a un sitio que no se sabía dónde era", señaló Betancourt.
'Asprilla' le contó que de repente iban a "poder hablar con, yo creo, un Comandante. Yo pensaba que era, de pronto, 'Alfonso Cano'. Entonces, claro, cuando nos dijeron eso, pues, siempre fue muy triste...". El calvario, dijo la ex candidata presidencial iba a seguir.
Llegan los helicópteros
Poco antes del mediodía, las aeronaves blancas sobrevolvaron la zona y "debo confesar que sentí algo muy raro".
"Siempre que oíamos los helicópteros nos tocaba salir corriendo y escondernos. Esta vez los podíamos mirar de frente y estábamos esperando que aterrizaran. Entonces, dieron una vuelta y la gente dijo: 'Se van'. Y yo dije: 'No, no se van. Están haciendo una aproximación'", dijo Ingrid a una cadena radial del Ejército en lo que fueron sus primeras declaraciones en libertad.
Las personas que se bajaron de los helicópteros "eran personas como totalmente de las Farc; eran de ellos y eran hablando como ellos, habían unos que tenían camisetas del 'Che' Guevara".
Ante tal panorama "surrealista", Íngrid se preguntó ¿qué Comisión Internacional es esta?... esto es lo mismo, simplemente nos trasladan de sitio'.
Poco sabía Íngrid que los tripulantes de los helicópteros eran miembros infiltrados del Ejército.
"Nos subimos con mucha dificultad al helicóptero porque nos ataron las manos y esto fue muy humillante; nos subieron al helicóptero, nos ataron los pies, nos ataron las manos. Yo le rogaba a Dios que me diera fuerza para soportar esa y otras tantas humillaciones que pensaba que iban a venir, cuando de pronto un golpe... De pronto vi al Comandante que estuvo al mando de nosotros ('Asprilla'). Fue tan cruel, humillante y déspota. Lo vi en el suelo empeloto, con los ojos vendados".
Se había producido el "milagro". Justo ahí, Betancourt y otros 14 secuestrados escucharon las palabras del jefe del operativo, palabras que probablemente jamás olvidarán.
Un engaño a los carceleros de las Farc permitió liberación de 15 secuestrados infiltrados del Ejército convencieron a alias 'César', jefe del grupo de secuestradores, de trasladarlos a ver a 'Alfonso Cano'. Cuando todos estaban en el helicóptero les revelaron el engaño.
La operación se inició en la mañana de ayer. La liberación se hizo en un helicóptero del Ejército que fue camuflado como particular.
El helicóptero aterrizó en un punto de la selva, en donde los esperaba 'Cesar', de quien los agentes de inteligencia infiltrados ya se habían ganado la confianza.
Al reiniciar el vuelo, los tripulantes capturaron a 'César' y cambiaron el rumbo hacia San José del Guaviare, desde donde empezó su viaje a la libertad.
'César' era considerado el principal carcelero de las Farc y tenía la entera confianza del 'Mono Jojoy'. Fue capturado sin mayor resistencia y será puesto a disposición de la Fiscalía.
La 'operación Jaque' representa el éxito militar más importante de los últimos años, por encima incluso del operativo en la frontera con Ecuador que terminó con la muerte de 'Raúl Reyes', el llamado 'canciller' de las Farc.
Los antecedentes del golpe se remontan a mediados del año pasado, cuando el subintendente Jhon Frank Pinchao logró escaparse de la zona del río Apaporis, en Vaupés.
Por primera vez la Fuerza Pública tuvo información de primera mano sobre las zonas por donde se movían los frentes de la guerrilla que estaban a cargo de los cautivos y supo también de rutinas y las tácticas que usaban para evadir los operativos.
Esa información se complementó con la que aportaron las dos liberaciones unilaterales de comienzos de este año, por la zona de Tomachipán, en Guaviare.
La inteligencia militar determinó un área sobre la que empezó a cerrarse un cerco integrado por miles de soldados y comandos de las Fuerzas Especiales. En febrero, de hecho, hubo contacto visual con los secuestrados. Las tropas vieron en una orilla del río Inírida a los tres norteamericanos y a dos de los colombianos secuestrados, pero no intentaron ningún movimiento por razones de seguridad.
Hitos clave del rescate
Mayo del 2007
El subintendente Jhon Frank Pinchao logra escaparse del cerco de las Farc en el suroriente del país. Fue el segundo rehén del intercambio humanitario que logró huir, después de que una operación militar en los Montes de María fue aprovechado por el hoy canciller Fernando Araújo para escapar del frente 37 de las Farcm, que lo tenía cautivo hacía seis años.
Noviembre del 2007. La pista de los tres mensajeros de las Farc que fueron capturados en Bogotá llevó a inteligencia militar a concentrarse en Tomachipán, un caserío de Giuaviare que era, hasta hace pocos meses, uno de los últimos pueblos donde mandaba la guerrilla.
Enero y febrero del 2008:
Las Farc liberan unilateralmente, por intermediación del Gobierno de Venezuela, a seis de los secuestrados. El área donde se produjeron esas liberaciones fue, una vez más, Tomachipán. Así empezó a cerrarse el cerco sobre la zona donde se movían los secuestrados y sus captores.
La incomunicación entre los frentes de la guerrilla
Por temor a los bombardeos, las comunicaciones entre frentes y con el mismo secretariado es precaria. En este caso, 'César' no tuvo oportunidad de verificar con sus jefes la autenticidad de la orden de concentrar a los secuestrados en un solo sitio y moverlos después en un helicóptero.