Buscan certificación de laboratorios
Centro de Biotecnología Reproductiva Bovina recibió última inspección del Ica

La expectativa ante la visita de Doris Alvarado, veterinaria del grupo de Bioseguridad y Recursos Genéticos del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), no pudo ser mayor. Funcionarios del Sena y el secretario departamental de Agricultura, Manuel Santana, manifestaron su satisfacción y agrado luego de una serie de correcciones que se han venido haciendo a esta central genética, que estará a disposición de los aprendices de dicha institución dentro de muy poco tiempo.
Carmen Quintero, directora del Sena regional Cesar, manifestó que este proyecto es de gran envergadura para la institución ya que significa reforzar las buenas prácticas y desarrollar un proceso de calidad, en especial en la gestión fitosanitaria.
En este sentido, la funcionaria indicó que “se va a trabajar desde el momento mismo en que se están desarrollando los pastos, trabajando en los potreros. Esto va a permitir que de verdad se lleve a cabalidad con ese control fitosanitario que nos exige una institución como el Ica para que el material genético que salga de esta central sea de calidad 100% sin ninguna especie de contaminación que pueda desarrollar el animal en un futuro, lo que a su vez permitirá elaborar un producto altamente competitivo no solo para el departamento sino para el país, proyectándonos internacionalmente”.
Lo anterior implica tener mejores establos, praderas, sistemas de riego para alimentación del ganado, y optimizar el control de calidad, abastecimiento y entradas de productos y recurso humano a la central genética.
Objetivo de la certificación
En palabras de Doris Alvarado, “el propósito del Ica es que el material que se produzca en estas centrales tenga una garantía sanitaria, así que los procesos tanto de cuarentena e ingreso de los animales como las pruebas de laboratorio que se le realicen, deben garantizar que esos animales no son portadores de enfermedades que puedan ser transmitidas”.
Para ello, según lo expresó Doris Alvarado, “el Ica exige que haya un sitio donde queden alojados los animales, se sigan unas normas mínimas de bioseguridad en el ingreso de visitantes y los animales, y que los animales que entren a la central tengan una condición genética valiosa, es decir, que sean ejemplares de una raza definida, que tengan unos parámetros reproductivos definidos para que cuando se utilice ese material genético en las explotaciones, se pueda hacer un mejoramiento de la raza y así lograr más producción de carne o de leche o ambas”.
Lo anterior es verificado a nivel nacional por cinco auditores de dicha entidad. Actualmente existen en nuestro país seis centrales de biotecnología reproductiva bovina, de las cuales tres ya han hecho exportaciones a Perú, Argentina, Brasil y Venezuela, en donde es muy solicitado el semen y embrión producido en Colombia. Las demás centrales genéticas también están abriendo puertas a la exportación hacia mercados como el de México.
Apoyo financiero
Para la consecución de este proyecto, han sido un gran apoyo la Gobernación del Cesar y la Unión Colombiana de Criadores de Cebú lechero y sus cruces (Ucebul), que han invertido cuantiosos recursos en la creación de esta unidad de genética del Centro Biotecnológico Reproductivo del Sena.
En este sentido, Manuel Santana expresó que a través de su cartera la Gobernación del Cesar ha invertido más de seis mil millones de pesos, además de crear un programa de mejoramiento del estatus sanitario, necesario para este tipo de proyectos.
“Tenemos los recursos dispuestos para que esta central arranque, ya le hemos dado al Sena todos los materiales consumibles para que esto empiece a funcionar y a operar, igualmente le hemos dado todos los equipos necesarios para que esta tecnología de punta pueda arrancar y que esta central, una vez tengamos la certificación del Ica, pueda ofrecer los servicios y formar a estos jóvenes de tal manera que puedan prestar sus servicios en los hatos ganaderos del Cesar y de la Costa en general”, aclaró Manuel Santana.
De otro lado, señaló que para estar a tono con la apertura de mercados en Colombia, “con este laboratorio nos estamos adaptando a esos nuevos tratados, de tal manera que esa tecnología nos haga a los ganaderos cesarenses mucho más productivos, con el valor agregado adicional de que esto se está haciendo para formar jóvenes cesarenses y de la costa atlántica en esta tecnología, que a futuro marcará la pauta para la competitividad de la ganadería. La idea es que tengamos animales de excelente calidad, en gran cantidad y en menor unidad de área, de tal manera que el rendimiento ganadero sea mejor”.
Recomendaciones
La veterinaria del grupo de Bioseguridad y Recursos Genéticos del Ica expresó que se debe tener rigor técnico en este tipo de proyectos ya que se están utilizando para formación técnica, y seguir al pie de la letra la bitácora de funcionamiento de dichas centrales genéticas. Finalmente indicó cuáles deben ser los cuidados mínimos en bioseguridad que se deben tener con los hatos para lograr una buena producción genética:
- Requerir pruebas de tuberculosis, brucela e incluso más muestras si con el animal se quiere hacer mejoramiento genético.
- El ganadero debe seleccionar qué ingresa y qué no a su hato.
- Aislar a los animales nuevos y dejarlos en cuarentena para observar si presentan sintomatología de algún tipo de enfermedad. Así se evitaría dispersar la misma en el hato.