Rubén Carvajal Riveira
Un Alcalde conversador y con muchas ganas de trabajar

Acababa de terminar una rueda de prensa en la que el alcalde Rubén Carvajal Riveira, como es costumbre desde que inició su mandato, hablaba de sus gestiones, acciones y proyectos.
Mientras el Mandatario era ‘bombardeado’ con preguntas de uno y otro ‘color’, noté a través de sus respuestas que allí estaba un hombre con ganas de contarle a un pueblo entero cuan inmensos son sus deseos y afanes de trabajar.
Allí, en ese instante, se me ocurrió entrevistarlo para conversar de temas distintos a los de los procesos y demandas contra su elección, de los que debemos hablar casi a diario porque son noticia y muy a pesar del disgusto de quienes piensan que nuestra intención es ‘tumbarlo’.
Su respuesta fue positiva y pasamos a su Despacho, donde nos sentamos a platicar como viejos amigos en un ambiente cálido, pese al frío del aire acondicionado.
Allí supe que “Valledupar, te quiero” es un eslogan que nació hace 15 años en Bucaramanga, hasta donde llegó el arquitecto Rubén Carvajal a actualizarse en el área de las construcciones. “Por todas partes veía letreros de ‘Bucaramanga, la ciudad bonita’, y me di cuenta del amor de los bumangueses por su ciudad. Me dije entonces que el día en que yo fuese Alcalde de Valledupar, utilizaría como eslogan de mi Administración ese que hoy la identifica”, fue la respuesta del Mandatario de los vallenatos.
Esa, la idea de ser Alcalde de Valledupar, lo confesó, también le acompañó desde hace tiempo. “Tenía la firme convicción, como vallenato de verdad, que Dios me iba a brindar algún día la oportunidad de ser Alcalde de Valledupar”, aseguró.
La conversación se estaba alargando y las actividades periodísticas arrebatan la tranquilidad y el tiempo, así que interrumpí sus historias y comencé la entrevista.
EL PILÓN: ¿Cómo le va ahora en el papel de Alcalde?
Rubén Carvajal Riveira: “No tienen idea los vallenatos de la inmensa responsabilidad que es manejar un Municipio. Ahora que soy Alcalde, que tengo todo el trabajo del mundo y que debo resolver mínimo 40 problemas diarios, me doy cuenta del compromiso que tengo con Valledupar. Los problemas los resuelvo con toda la tranquilidad del mundo, pero me han atravesado varias talanqueras que han dificultado mi gestión como Alcalde”.
EP: ¿CUÁLES TALANQUERAS?
RCR: Muchas, desde los funcionarios de la Administración que no quieren apostarle al dinamismo de un proceso que obliga a servirle a la comunidad, hasta aquellos amigos que no me quieren dejar trabajar.
A los empleados les he pedido que trabajen al mismo ritmo mío. No entiendo cómo pueden actuar así, cuando allá afuera hay miles de personas que quieren un trabajo.
A quienes me quieren cerrar el camino les diría que el único que quita y pone reyes es Dios. Si Él quiere que yo me vaya, así lo haré, sino aquí estaré hasta el 31 de diciembre de 2011.
EP:¿QUÉ PIENSA HACER, A PROPÓSITO, EN ESTOS CUATRO AÑOS?
RCR: Lo primero es el desarrollo y en ello juegan un papel importante la parte social, la cultura y la seguridad. Le hemos metido el hombro a la seguridad y hemos logrado disminuir las cifras de homicidios.
Y en la parte social estamos trabajando duro porque queremos que nuestra gente viva bien, de manera decente.
EP: ¿Y LAS CASAS?
RCR: Ese proyecto va por buen camino. La gente puede estar tranquila porque las cinco mil soluciones de vivienda vamos a hacerlas realidad y cumpliremos con las familias que necesitan un techo propio. Mire, lo de las casas no son un problema, lo que pasa es que aquí quieren convertirlo en una dificultad, pero voy a demostrarles que están equivocados.
Las casas no se construyen en un día, es un proyecto que hay que desarrollar de manera progresiva y debemos hacerlo porque tenemos el compromiso de cubrir el déficit habitacional de Valledupar. Para que todos se enteren les cuento que el seis de marzo conseguimos 261 subsidios, 198 para desplazados y 63 para afiliados. A través de Comfacesar acabamos de entregar 363 subsidios más y tenemos asegurados 690 del proyecto que he llamado ‘La casa en el aire’. Sume y se dará cuenta que si es posible construir las 5 mil casas.
Todos los proyectos habitacionales los vamos a apoyar. El Presidente Uribe comprometió 864 mil viviendas en estos cuatro años, el gobernador Cristian Moreno tiene la meta de construir 12 mil casas de interés social y yo ofrecí 5 mil más, eso es una realidad que la gente verá al final de mi gobierno.
EP: SOBRE MOVILIDAD URBANA ME DIJO QUE TENÍA PROYECTOS INTERESANTES. ¿QUÉ HAY SOBRE ESTO?
RCR: Si tenemos problemas con el tráfico vehicular y para resolverlos vamos a implementar un proyecto ambicioso, eso sí, vamos a hacer grandes obras, pero los contribuyentes también tienen que ayudarnos con sus pagos oportunos. Les aseguro que el desarrollo regresará a Valledupar con la colaboración de ellos y no tendrán mayores satisfacciones que ver hermosas y grandes avenidas, una ciudad organizada con vías en buen estado y paraderos y un transporte colectivo que llegue a todos los sectores. El Ecoparque tendrá nuestro respaldo, pues vamos a seguir construyendo otras etapas.
Ya estamos avanzando en la construcción de la glorieta ‘Alfonso López’ cerca del aeropuerto, las vías de acceso a la ciudad se están arreglando, el proyecto de la avenida ‘Los Contendedores’ también lleva un buen rumbo y el desarrollo urbanístico se verá en poco tiempo. Como ve, lo que hay es trabajo y obras por realizar, lástima que no quieran dejarme trabajar y servirles a las comunidades.
Lo que quiero es convertirme en el mejor Alcalde que haya tenido Valledupar, con el respeto que se merecen mis antecesores.
EP: CON TODO RESPETO ALCALDE, NO PUEDO DESPEDIRME SIN PREGUNTARLE PORQUÉ EL LLANTO.
RCR: Bueno, ya no lloro, eso comenzó a sucederme después del 28 de octubre. Me emocioné el día de mi posesión y en varios actos en los que me di cuenta de la gran responsabilidad que tengo en mis manos. Esto no es de juegos y la verdad soy sensible, por eso lloraba.
La conversación, como dije antes, se alargó más de lo previsto, es más, tuve que despedirme del Alcalde, quien quería seguir contando sus planes y del cambio que ha tenido su vida. Su familia y Valledupar son sus mayores preocupaciones.
La seguridad personal es un tema que no ha asimilado todavía, eso de andar con 10 escoltas, después de movilizarse sólo por toda la ciudad, es algo que aún se le hace raro.
“Alcalde, gracias, debo irme, aquí se respira un ambiente amable, pero yo tengo que trabajar y usted también”, le dije para dar por terminada la entrevista.
Ahí se quedó, con una lupa en la mano para revisar juiciosamente cada documento y dispuesto a salir a atender a las cientos de personas que a diario llegan a buscarlo, para pedirle obras y para ratificarle su solidaridad.