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Valledupar,
Hay consenso en que acciones de Farc y Eln son actos de terrorismo

El rechazo fue unánime. Desde el presidente Álvaro Uribe Vélez, dirigentes políticos, analistas y hasta la Iglesia Católica reaccionaron frente a la petición del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de otorgar el estatus político para las Farc y el Eln.

En general, todos coinciden en que las acciones armadas de los grupos guerrilleros tienen la categoría de terrorismo al generar terror entre la población civil y causar víctimas de manera indiscriminada.

Hasta la Iglesia Católica colombiana respaldó la postura del Gobierno colombiano. Lo hizo a través del secretario de la Conferencia Episcopal, Fabián Marulanda. El prelado expresó que "eso en tiempos anteriores hubiera sido posible, pero hoy este tipo de lucha armada está pasada de moda. Es casi imposible pensar que en un país democrático ese sea el camino para llegar al poder".

Comunicado de la Casa de Nariño

“Todos los grupos violentos de Colombia son terroristas. Terroristas son las Farc, el Eln, los paramilitares en proceso de desmantelamiento. Son terroristas por atentar contra una democracia respetable y por sus métodos de exterminio de la humanidad.

Colombia tiene una democracia que avanza en seguridad para todos los ciudadanos, respetuosa de las libertades y el pluralismo, afanada por construir cohesión social, esforzada por la transparencia y respetuosa de la independencia de las diferentes instituciones que conforman el Estado.

El uso de fuerza o solamente su amenaza contra esa democracia, es puro terrorismo. En el continente hubo grupos violentos que, por luchar contra dictaduras, fueron calificados como insurgentes. En Colombia los grupos violentos atentan contra la democracia; en consecuencia, el calificativo que merecen es el de terroristas.

Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque se financian de un negocio letal contra la humanidad: el narcotráfico. Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque secuestran, ponen bombas indiscriminadamente, reclutan y asesinan niños, asesinan mujeres embarazadas, asesinan ancianos y utilizan minas antipersonales dejando a su paso miles de víctimas inocentes.

Todas estas prácticas son violatorias de los derechos humanos y del derecho humanitario, que es apenas un atenuante de la crueldad.

Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque destruyen el ecosistema: han devastado dos millones de hectáreas de selva tropical para sembrar coca y producir cocaína. Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque lo único que han producido para el país es desplazamiento, dolor, desempleo y pobreza.

Los grupos violentos de Colombia son terroristas porque secuestran en cualquier parte, no tienen inconveniente en secuestrar venezolanos en Venezuela, o ecuatorianos en Ecuador; su lucha no es ideológica; al contrario, es acumular dinero proveniente de la crueldad y de los negocios ilícitos. Esto demuestra que su objetivo es el terrorismo transnacional y no una lucha política en Colombia.

Los grupos violentos de Colombia son terroristas. Las guerrillas cambiaron sus viejas ideas de revolución marxista por el mercenarismo financiado por las drogas ilícitas y además engendraron el terrorismo paramilitar.

El Gobierno de Colombia por ningún motivo acepta que a estos grupos se les levante el calificativo de terroristas y se les de estatus de beligerancia.

El Gobierno de Colombia, con sus Fuerzas Armadas y su Constitución, continuará la lucha hasta derrotar a estos grupos terroristas que han recibido las más generosas ofertas de paz, como lo demuestra el tratamiento lleno de solidaridad a 46.000 desmovilizados.

En esta hora, el mundo no puede olvidar los 750 ciudadanos secuestrados por las Farc en los últimos 10 años, que siguen desaparecidos. La liberación de doña Consuelo González de Perdomo y de doña Clara Rojas, que todos los colombianos hemos celebrado, no puede ocultar el horror del secuestro del que fueron víctimas por tantos años, ni tampoco ocultar el tratamiento de tortura que los terroristas de las Farc dan a los miembros de la Fuerza Pública y a los dirigentes políticos secuestrados por ellos: permanecen encadenados día y noche y en jaulas, como también lo atestiguan las dos personas liberadas.

El Gobierno de Colombia trabajará con la Iglesia Católica en la búsqueda de una zona de encuentro, sobre la base de que la gestión humanitaria que adelanten los prelados no conllevará parcialización a favor de los terroristas de las Farc”.

Cruce de reacciones

Una vez se conoció la declaración del presidente Hugo Chávez, el ministro colombiano del Interior y de Justicia, Carlos Holguín Sardi, manifestó que "eso es una solicitud totalmente insólita, y desproporcionada".

Y agregó que el gobierno colombiano "no puede admitir una solicitud de esa naturaleza, por supuesto es que la condición de terrorista no lo hace la calidad o nombramiento como tal, sino los hechos que cometen".

En respuesta a las declaraciones de Holguín Sardi, el canciller venezolano, Nicolás Maduro, indicó que el gobierno colombiano debería "asumir con altura, con claridad, con serenidad un debate sobre la calificación de la guerrilla".

El jueves, el mismo día de la liberación de las dos mujeres secuestradas, las primeras en libertad de la lista de "canjeables" de las Farc, este grupo guerrillero reclamó en un comunicado estatus de beligerancia.

"Somos una fuerza beligerante a la espera de ser reconocida por los gobiernos del mundo. Este paso allanaría el tortuoso camino del pueblo de Colombia en busca de la paz", dice uno de los apartes.

A la negativa del presidente Álvaro Uribe y otros altos funcionarios del Gobierno de otorgar el estatus de beligerancia, se sumaron varios dirigentes políticos, analistas e incluso el ex presidente Andrés Pastrana Arango. El ex mandatario pidió rodear a Uribe Vélez, tras considerar que las Farc y el Eln sí son grupos terroristas.

Tanto la guerrilla de las Farc, como del Eln, así como en su momento los grupos de autodefensas, fueron incluidos en la lista de grupos terroristas por el Gobierno de Estados Unidos y luego por la Unión Europea.

A pesar del lobby de ambos grupos insurgentes en el exterior, las Farc y el Eln continúan en las listas al lado de grupos extremistas del mundo.

La opinión

“El presidente Chávez habla de un Ejército. Yo le pregunto a alguien que ha sido militar como Chávez: ¿los ejércitos secuestran? ¿Los ejércitos asesinan, cometen narcotráfico?”. Andrés Pastrana Arango, ex presidente de Colombia.

Pedagogía del conflicto

Según el diccionario de Medios para la Paz, la figura de beligerancia tiene por finalidad conferir a una de las partes en conflicto un estatus especial. Los efectos de la beligerancia son políticos, jurídicos, militares y estratégicos. Equivale a decir que, en términos prácticos, en el Estado en conflicto hay dos gobiernos: uno de derecho y otro de facto, que controla parte del territorio y ejerce autoridad en él. Ese Gobierno local de facto es sujeto del derecho internacional y puede mantener relaciones con los gobiernos y entidades que lo reconocieron y ser tratado en igualdad de condiciones con el Gobierno legítimo.

Terrorismo: el mismo diccionario lo define como la ejecución deliberada de acciones encaminadas a generar pánico, miedo y terror en la población como instrumento de acción política o como medios de guerra. Es terrorista cualquier uso de la violencia con el fin de aterrorizar. El terrorismo pertenece al género de los delitos atroces.

TOMADO DE EL COLOMBIANO Y EL PAÍS


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