“Vosotros sois la sal de la tierra. Mas sí la sal se desvirtúa, ¿con que se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada fuera y pisoteada por los hombres”. Mateo 5,13
Se celebraron en todo el mundo los 73 años de nacer la comunidad de Alcohólicos Anónimos. En la ciudad de Akron Ohio (USA), gracias a la providencia de un poder superior que iluminó al señor William Griffith Wilson, cuyo oficio último fue ser agente de bolsa, y al doctor Robert Holbrook Smith, médico cirujano.
Los dos fundadores, quienes padecían de la enfermedad del Alcoholismo mediante la intermediación del reverendo Padre Walter Tunks y la señora Henrietta Seiberling, se reunieron 12 de Mayo de 1.935 y después de una conversación de mas de cinco horas, surgió la chispa que produciría la luz que ha sustituido las tinieblas que envuelven a loa Alcohólicos activos de todos los tiempos y rincones del mundo.
No se puede desconocer el hecho de que antes del nacimiento de la comunidad de Alcohólicos Anónimos, hubo dos corrientes que influyeron de manera positiva con su principio espiritual en la conformación de la misma. Dicha corriente fueron los washinntonianos y los grupos de Oxford. Se extinguieron porque cometieron el error de desvirtuar el objetivo primordial que aún conserva “ el de mantenerse sobrio y ayudar a otro alcohólico alcanzar el estado de sobriedad”.
Tanto William como Robert y los primeros alcohólicos unieron viejos y probados principios de la medicina, la religión, la siquiatría y sus experiencias personales, lo cual originó el legado de recuperación, el cual se basa en los “Doce Pasos” que son el principio de la naturaleza espiritual, que, si se practican como una forma de vida, pueden liberar al enfermo de la obsesión y prepararlo para ser útil y feliz.
Sin el conocimiento de estos Doce Pasos es muy precaria la recuperación a que aspira quien ingresa a un grupo de alcohólicos Anónimos.
Como es conocido por mucha gente A.A. es una comunidad de hombres y mujeres, que comparten su mutua experiencia fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse.
El único requisito para ser miembro de A.A.es querer dejar la bebida pues la comunidad se mantiene de sus propias contribuciones, no está afiliada a ninguna secta, religión, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversia, no respalda ni se opone a ninguna causa, su objetivo es mantenerse sobrio y ayudar a otros a alcanzar el estado de sobriedad. Para ello, no da diagnóstico médico o siquiátrico.
No despacha medicina, ni da consejos, no provee servicio de desintoxicación, de hospitalización, drogas, alojamiento u otro servicio de asistencia social. No tiene clínicas, ni hospitales, ni casa de tratamiento, ni esta afiliado a ellos.
No acepta dinero por su servicio ni contribuciones de otra fuente. Se mantiene única y exclusivamente con el aporte de sus miembros.
Podríamos llamar entonces el 10 de Junio de 1935, como el día de la esperanza, el día del reencuentro con la vida. Antes de A.A. parecería que los alcohólicos estuvieran condenados a morir borrachos, por eso es menester recordar esta fecha con gratitud.
Hoy A.A. cuenta con aproximadamente tres millones de miembros recuperados en el mundo y en Colombia con más de 15 mil.
Si usted amigo lector desea más información sobre A.A., puede comunicarse al Tel. 5749432, o acudir a su sede ubicada en la carrera 9 número 19-94, hotel Damar; correo corporaciónaa@une.net.co. PBX: (4)2517887. Recuerde que son muchas las almas que se pueden perder en la oscuridad si dejamos de sazonar el mundo.
darioarregocés@hotmail.com
Darío Arregocés Baute