Acabamos de pasar dos largos festivos. ¿Son buenos tantos festivos? Creo que no. Al país no le conviene y sería interesante y merece estudiarse un proyecto de ley por medio del cual se busque limitar a sólo cinco en el año los llamados puentes festivos a que dio origen la llamada ‘Ley Emiliani’, los que se elevan en la actualidad a más de 15.
Esta Ley tuvo el buen propósito de que las semanas no resultaran ‘partidas’ por la mitad por causa de los festivos. Pero como no se trasladaron a los sábados, como hubiera sido lo deseable, sino a los lunes, el país se quedó con festivos sucesivos de tres días, como acaba de pasar.
A muchos holgazanes o flojos, como se les dice en el argot popular, les debe agradar esa situación que en el fondo no les conviene a los colombianos.
A un país en vías de desarrollo, como el nuestro, o a Valledupar con necesidades de empleo y producción, no lo favorece en manera alguna la proliferación de festivos, ni muchos menos los convertidos en “puentes” de varios días. Sin embargo, el proyecto debe ser estudiado en todos sus aspectos, teniendo en cuenta el respeto por las grandes fiestas patrias y religiosas.
HAY QUE DENUNCIAR
La gente, suele en general, reclamar a toda hora, no pocas veces en forma airada, por lo que denomina negligencia de la autoridad en persecución de los delincuentes y la lucha contra el delito, a favor de la seguridad ciudadana. Se diría, con todo, que quienes con más dureza reclamen no están cumpliendo con sus deberes ciudadanos de colaborar con las autoridades en ese campo. La mayoría de los delitos no se reportan con las correspondientes denuncias. Es apenas obvio que si la autoridad no recibe los indispensables informes, no puede actuar porque la adivinación no es su especialidad. La ciudadanía debe tener conciencia plena de que la colaboración con la autoridad, especialmente a través de las denuncias, es la primera condición para combatir eficazmente la delincuencia.
A CREAR UNA CULTURA CIUDADANA
Es lo que nos hace falta a los vallenatos. Aquí las cosas buenas las dañamos y no les damos ningún valor. No se cuidan las obras y todo lo destruimos. El mejor ejemplo lo tenemos en las obras de embellecimiento que viene siendo Amoblamiento Urbano en los parques de la ciudad, que no duran mucho porque grupos de vándalos se dedican a destruir las bancas, los juegos, etc.
Hace poco escuché la queja que ya el nuevo puente peatonal situado al frente del Centro Auxiliar de Servicios Docentes, CASD, ya es objeto de maltrato por estudiantes y vándalos callejeros, y que conste que esta obra no ha sido ni siquiera entregada oficialmente, y pregunto: ¿y la autoridad qué hace?
En los diferentes colegios de la ciudad se debe adelantar un programa de valores para pequeños donde se debe comenzar a enseñar el concepto de responsabilidad y respeto. Los niños tienen qué entender, vivir y sentir los valores, es decir que conozcan desde el comienzo el concepto de la responsabilidad, pero que a diario lo vivan y que sientan qué es cumplir con la cultura cívica. Con la enseñanza de valores desde pequeños, los niños comenzarán a cultivar actitudes cívicas como ser responsables, el respeto por las cosas, autodisciplinados, respetuoso de la ley y a equilibrar los intereses personales con el bienestar común. La cultura cívica hay que inculcarla desde niños para que los estudiantes se eduquen en valores y a enseñarlos a hacer ciudadanos responsables con derechos y deberes.
NO ESTÁ POR DEMÁS RECOMENDAR…
Ahora que se está hablando, y ojala Dios mío no sea mentira, que se van a adelantar los trabajos de pavimento o asfalto que va del Terminal de Transportes al Obelisco, se tengan en cuenta las cargas de diseño de la vía pues se supone que es una vía de tráfico pesado.
En otras palabras, si no se tienen en cuenta estos detalles, no aguantará el peso de los vehículos y se expone esta vía a que se deteriore rápidamente. Ojo con esto y después no digan que se les hizo la advertencia oportuna. Aprovecho para preguntar, ¿qué pasó con la bella obra adelantada por Hernando Molina al frente del Parque La Vallenata? ¿Será que la van a dejar acabar o que los vándalos sigan dañando las bancas o será que no tendrá inauguración?
Alberto Herazo Palmera