www.elpilon.com.co
¿Cuál riña?, todo fue una agresión contra la humanidad de Cristian y Fernando
19/05/2008

Ser humilde, negro, indígena o de condición política emergente, no pueden seguir siendo elementos que utilizan los bárbaros violentos y poderosos protegidos por el poder de Estado para discriminar o agredir a quienes no pertenecen o coinciden en su pensamiento o proyecto político.

Muchos en el departamento del Cesar no han podido asimilar que las cosas han cambiado y que Cristian Moreno Panezo es el gobernador por voluntad de la mayoría, cáigale mal a quien le caiga esta querencia general de reconstruir un nuevo orden democrático en el Cesar.

Estos odios soterrados amenazan con hacer metástasis si no se llama al entendimiento, sino se sientan precedentes de justicia y respeto a la dignidad humana.

Estos tumores, como bien los llamó el editorial de ayer, que se catalizan por la irresponsabilidad de los tragos y por la mala educación que han fundamentado en estos jóvenes violentos, quienes desde pequeños han visto el despotismo y la prepotencia como arma para maquillar sus complejos de poder trascender o ser escuchados de otra manera distinta a la razón, son imperativos a desterrar de este Departamento que ya no aguanta más agresiones y abusos de quienes protegidos por escoltas de Estado, en manos de la Procuraduría vienen amancillando la honra de muchos cesarenses.

Son muchas las llamadas de solidaridad, pero también de queja las que hemos recibido con respecto a agresiones que se han presentado a otros ciudadanos de bien en el pasado, que dejan en claro que estos hechos son de motivo recurrente por parte de este joven profesional, hijo del Procurador General de la Nación, pero que por miedo y con justa razón, se han quedado en la impunidad ante tamaño poder al que cualquier ciudadano humilde del Cesar quedaría expuesto.

Los hechos acaecidos en la madrugada del 18 de mayo no hacen parte de una riña, como se han querido mostrar, como cortina de humo para ocultar, como siempre, la gran enfermedad que padecen nuestros jóvenes, quienes imbuidos por el poder agreden, bajo la premisa fundamentalista de que quien esté lejos de su círculo social resulta de menor condición, creyéndose con el derecho a insultar, golpear y atentar contra la integridad física de todo aquel que se les atraviese en el camino, pues el sentirse en gavilla y protegidos por las armas del Estado, les dio y les da superioridad numérica y fortaleza para poner a funcionar su máquina aplastante

Lo ocurrido, insisto, no fue una pelea, fue una agresión, un ataque auspiciado por la arrogancia de un grupo de jóvenes protegidos por escoltas de la Procuraduría General de la Nación, que desdibujaron la verdadera finalidad de este organismo de control, apoyando a quienes creen que pueden utilizar los servicios del Estado, concretamente de Escoltas que son para su protección y no para golpear a otros tal como lo hicieron con Cristian José Moreno Villamizar y con mi hermano Fernando Mario Ariza Daza.

Hago un llamado a todos los ciudadanos de bien, quienes se sientan o hayan sido atropellados por estas acciones en un pasado, a que las denuncien, a que salgan públicamente a gritar que ya no aguantamos más abusos, ni golpes, ni humillaciones de quienes se sienten protegidos por rufianes del Estado, para seguir atropellando a la gente. Hagamos un frente social que ponga coto a todos estos abusos, para que se reconozca el derecho que tenemos todos a ser respetados en nuestra integridad humana.

Por mucho que quieran maquillar la verdad, el informe policial hecho por el patrullero escolta del joven Edgardo Maya Araújo, revela que llevaban muchas horas de estar embriagados visitando fincas y paseando por toda la ciudad y que a pesar de indicarle a su protegido que se alejara del lugar, el joven abogado insistía en seguir peleando. Más claro no canta un gallo; sólo es cuestión de dejarle todo a Dios y en manos de la justicia, esperanzados en que esta vez, estos golpes criminales propinados a Fernando, mi hermano, y a Cristian José, no queden en la impunidad.

Óscar Andrés Ariza Daza
www.elpilon.com.co