Históricamente los festivales vallenatos han surgido de iniciativa privada y así se han sostenido en casi todo el territorio nacional. El más claro ejemplo es el Festival de la Leyenda Vallenata, cuyo camino han seguido casi todos los demás. Sin embargo, las autoridades públicas de los diversos órdenes: municipales, departamentales y en algunos casos nacionales como el Ministerio de Cultura, han terminado vinculándose a casi todos estos certámenes.
Un hijo de Fonseca, La Guajira, llegó a Cali por allá en 1985 para radicarse en esa ciudad, claro que como buen guajiro lleva en el alma y el corazón al folclor vallenato que canta y compone desde niño. Ese muchacho se llama Silvio Velásquez quien contra viento y marea se empeñó durante muchos años en la idea de crear un Festival Vallenato en la tierra de la salsa, aún a costa de ser tildado de loco, como en efecto ocurría.
Pasaron muchos años presentando su propuesta ‘loca’ a las distintas administraciones municipales, sin recibir el más mínimo indicio de respaldo, hasta que alguien le prestó atención y la administración municipal le apoyó en un Festival que se llamó: Festival Vallenato ‘Juancho Rois’ que se realizó en 1989. Este se llevó a cabo en las instalaciones del teatro al aire libre ‘Los Cristales’, con gran éxito.
Durante 18 años el fonsequero no desmayó en su idea, hasta que en el año 2005 el alcalde Apolinar Salcedo lo escuchó y lo apoyó para que en 1996 naciera el Festival Vallenato de Cali. Esta iniciativa requirió de la creación de una Fundación que se llamó Fundación Festival Vallenato de Cali, la cual proyectó, organizó y ejecutó el Festival durante los años 2006 y 2007 con el apoyo económico de la administración municipal. Así se realizaron las dos primeras versiones con una rotunda acogida por la comunidad caleña.
Desde mediados del año pasado, Silvio en su condición de Presidente de la Fundación, inició los preparativos de la III versión del Festival Vallenato de Calí, y acudió de nuevo al apoyo de la Alcaldía y de otras entidades publicas, quienes le “caramelearon”, con reuniones y promesas de respaldo. Según la versión del afectado, después de muchas reuniones la Administración Municipal decidió hacer el Festival, pero sin la Fundación Festival Vallenato de Cali y por supuesto sin el gestor, autor y fundador del Festival.
Este es el primer caso en Colombia que conocemos en que las autoridades públicas se apropian o pretenden apropiarse de los derechos de autor de un festival vallenato. Tengo información de que la Fundación Festival Vallenato de Cali ha instaurado varias acciones judiciales para reivindicar la propiedad intelectual y que cursa en un juzgado de la ciudad una acción de tutela contra quienes se apropiaron de todo el montaje que tenía la Fundación y de un tajo pretenden arrebatarle a Silvio su sueño de promocionar, impulsar y proyectar el folclor vallenato en Cali.
Es curioso ver, como una iniciativa social, nacida del pueblo, es arrebatada por las autoridades públicas, cuando la función del gobierno es acompañar y regular las acciones de la sociedad bajo el marco de la ley. Actos como estos pueden catalogarse como el resultado del abuso del poder y actos oportunistas por quienes pueden, en algún momento de su vida, acceder a los recursos de gobierno y apabullar propuestas culturales como la de Silvio
Conocí el texto de los afiches promocionales del III Festival Vallenato de Cali que se realizará del 6 al 7 de junio en las Canchas Panamericanas y no aparece por ningún lado el crédito de la Fundación, ni mucho menos de su gestor y fundador. A esto no se le puede llamar de otra manera que un verdadero raponazo del Estado.
COLOFÓN: Felicitaciones a la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata por cumplir su proyecto de entregarles a los Reyes Vallenatos la ‘Cédula Vallenata’, documento que les otorga algunos privilegios y les reconoce su verdadero estatus ante la cultura colombiana, así lo reconoció el juglar Náfer Durán Díaz, cuando dijo: “…Me siento orgulloso de tener esta cédula porque ahora sí puedo demostrar no solamente con mi acordeón, sino con un documento, que soy Rey Vallenato”.
Jorge Nain Ruiz