Uno de los temas que mayor sensibilidad ha producido en la piel y entrañas del Cesar durante los últimos años, ha sido el de las Regalías.
El de las regalías es un tema de nunca acabar entre manejos y desmanejos, intereses particulares y públicos, políticas de Estado nacional, regional y local y telarañas de politiquería doméstica, lucha por la transparencia, denuncias y hasta cárcel por la corrupción perpetrada, y otra cantidad de aristas que hacen complejo y sensible este asunto.
Por esa importancia especial para el Cesar, causó ciertamente desazón un informe publicado el fin de semana por un medio local virtual de Valledupar, según el cual las regalías del Cesar habían sido congeladas.
Por fortuna, ni corto ni perezoso el DPN se apresuró a rectificar la noticia, consciente del daño que podría causársele al departamento del Cesar, cuyo nuevo discurso más bien predica cumplimiento estricto y riguroso de las formalidades y compromisos que les son propios.
Regresa la tranquilidad, pues. Definitivamente, al tenor de la rectificación emanada del DPN, las regalías del carbón no están congeladas, corroborándose lo dicho por la Administración Departamental respecto a la ardua tarea de interlocución directa con Planeación Nacional, abogando inclusive por un descongelamiento pronto y urgente de las regalías a los municipios del Cesar.
De contera, se infiere de modo palmario de la comunicación del DPN el mejoramiento sustancial de la relación entre estas dos entidades, mejoramiento sustentado sobre todo al retomar el departamento el compromiso de atender los requerimientos que les son prescritos.
Sin embargo, ha de hacerse una observación crítica. Se echa de menos una definición de vocería ‘inequívoca’ sobre el tema de Regalías, que aunque por su importancia debe ser transversal a varias secretarías, por su misma delicadeza y sensibilidad pública ha de tener soporte y vocería en alguno de los funcionarios de confianza del señor gobernador.
Queda también la alarma sentada en nosotros, los medios de comunicación, acerca del manejo de algunas informaciones cuyas fuentes deben ser confrontadas para evitar que “Cunda el pánico”. Por infortunio, ningún medio de comunicación está exento de estos traspiés, más asiduos de lo deseado.
Este “infarto informativo” deja muchas lecciones, sin duda, pero importa es que el liderazgo del Gobernador pueda despuntar en conquistas puntuales para que el tema de regalías se constituya en potencial de oportunidades para la recuperación socio- económica del departamento, y sean cascadas de oportunidades que con seriedad, transparencia y responsabilidad pública permita que los alcaldes y el propio gobernador hagan cimiento no sobre hielo, sino sobre tierra firme.
EPISODIO PREOCUPANTE
Lo sucedido al periodista Enrique Camargo Plata, doble víctima de atraco y lesiones personales, es harto preocupante.
Los atracos en las calles de Valledupar están a la orden del día. Hoy fue Camargo Plata, con el cual suma más de una docena los periodistas atracados, pero ayer y antesdeayer suman millares las personas que han sufrido los rigores de los delitos callejeros.
Por fortuna, habrá ‘Quiqui’ por mucho tiempo. Deseamos que la suerte lo siga acompañando.
EDITORIAL