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¿SABÍA UD. QUE…?
10/05/2008

El azúcar si o no. He aquí la cuestión. Algunos no ven con buenos ojos el consumo de azúcar, no lo ven ni beneficioso para la salud ni para la dieta. Sin embargo, no todos piensan igual.

Instituto de Estudios Documentales del azúcar y la remolacha (IEDAR) explica que la principal función de tan dulce materia es proporcionar a nuestro organismo la energía que necesita para el funcionamiento de los diferentes órganos como el cerebro y los músculos. El azúcar proporciona unas 4 calorías por gramo, mientras que la grasa por ejemplo aporta 9 calorías por cada gramo.

El Iedar señala que, para que una dieta sea equilibrada, del total de las calorías que necesita el organismo, entre un 55 y un 60 por ciento deben consumirse en forma de hidratos de carbono y, de esta cantidad, entre el 10 y el 20 por ciento de calorías deben provenir del consumo de azúcar.

Esto significa que para una dieta de 2.100 calorías, una ingesta de 50 a 70 gramos diarios de azúcar es adecuada.

El Iedar también argumenta que solo el cerebro humano es responsable del 20% del consumo de energía de mantenimiento, utilizando la glucosa, (azúcar) como única fuente de energía. Pero, además del cerebro, todos los tejidos del organismo necesitan glucosa. Si esta desciende por debajo de la normalidad, el organismo empieza a sufrir ciertos trastornos: debilidad, temblor, torpeza mental, sudoración y hasta desmayo, lo que se conoce como hipoglucemia.

En lo que se refiere a los niños, este instituto advierte que es importante saber que el cerebro consume diariamente 140 gramos de glucosa; por eso es necesario incluir este alimento en el desayuno infantil. A lo largo del día, los niños necesitan consumir entre 2.000 y 2.500 calorías de las cuales el 55% deben pertenecer al grupo de hidratos de carbono y el 10% debe consumirse en forma de azucares simples.

La sal es otro de los productos controvertidos a la hora de incluirlo en la dieta. Sin embargo, un estudio realizado en la universidad de Colorado en EEUU y publicado en la revista The American Journal of Kidney Diseases muestra que dietas pobres en proteínas y en sal puede desembocar en una anomalía denominada hiponatremia. La hiponatremia asociada a la dieta puede aparecer cuando los individuos restringen su ingesta diaria de sal y de proteínas y siguen bebiendo gran cantidad de líquidos.

Los síntomas de esta alteración son: fatiga, confusión mental, vértigos y obnubilación, y suelen darse en las personas vegetarianas. Los endocrinólogos recomiendan la protección que ofrece la sal yodada sobre el sistema nervioso central del feto. Si no se presta atención durante el embarazo y la lactancia de corregir el déficit, el niño arrastrará también esa deficiencia y pueden aparecer problemas tiroideos y relacionados con retraso mental, ya que el cociente intelectual puede ser inferior al normal.

Walter Arias Almenares
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