www.elpilon.com.co
Una liberación más y la alegría vuelve a contrastar con la tristeza
07/03/2008

El 27 de febrero del año en curso sin duda alguna marcará la historia de un país sumergido en la tristeza por el más horroroso de los flagelos, el secuestro.

Causa regocijo, alegría, euforia, satisfacción y nos llena de un centenar de sentimientos positivos la liberación de estos cuatro compatricios: Luis Eladio Pérez, Gloria Polanco, Orlando Beltrán y Jorge Eduardo Géchem que durante más de seis años soportaron lo atroz e inclemente selva y por otro lado lo desolador de un Estado por el cual ellos aportaron su sabiduría y conocimiento y que en una situación tan censurable y desmoralizadora por momentos los olvidó; tal como lo hizo saber Luis Eladio Pérez, ex senador liberado.

El ex legislador en su entrevista con los medios de comunicación lanzó un mensaje que debe ser tomado en cuenta por los que hoy por hoy lideran este barco llamado Colombia, ya que en su condición una vez de legislador y recientemente de secuestrado, ha tenido la oportunidad de conocer los dos criterios puestos en un discernimiento absurdo que cuesta a diario vidas como lo es el del gobierno y el de los alzados en armas; este mensaje no podría ser mas que el clamado no solo por los colombianos, sino por todos los habitantes de la esfera terrenal: la solución sin duda alguna está en el diálogo.

Debe ser una solución política la salida a tan engorroso trance en la vida de los colombianos.

El contraste al cual hago alusión en esta columna no podría ser otro que el desdán, la tristeza y el vacío que a su vez nos produce saber que en lo más silvestre de las cordilleras de nuestro país se degrada milímetro a milímetro la existencia de seres humanos que esperan casi ya sin esperanza un acto filantrópico que les permita edificar lo que les queda de vida al lado de los suyos.

Sin embargo, el gobierno parece saber poco de temas humanísticos, morales y mucho menos de fines esenciales de un Estado de derecho como los son servir a la comunidad y proteger a sus residentes la vida, honra y libertad y da paso por su testarudez y negligencia a que otros asuman la obligación de él; como es demostrado con la intervención de países como Francia y Venezuela.

Mediante esta oportunidad que Dios me ha concedido para difundir mi criterio, hago saber que no sólo es Ingrid Betancourt el motivo de la lucha por la liberación de todos los que hoy están privados de la manera más cruel e infame del don de la libertad, el mismo que figura para los seres vivos como el más preciado después de la vida, son todos los soldados, policías, civiles, políticos y los mismos guerrilleros ya que también ellos pertenecen a nuestra raza humana la misma que en ocasiones no parece ser la mas avanzada y desarrollada dentro de todas las especies vivientes.

A la terminación de esta columna se produjo un hecho de vital importancia par la lucha certera que afronta el gobierno en contra de los grupos insurgentes, mas específicamente en contra de las Farc; la muerte de uno de sus líderes alias ‘Raúl Reyes’.

Sólo queda clamar que el deceso de quien representara para ellos, los guerrilleros un gestor principal de la lucha armada desde el ámbito político y militar, no repercuta en una represalia directa en contra de los hoy en cautiverio.

ufocalderon@hotmail.com

Adaúlfo Andrés Calderón Pacheco
www.elpilon.com.co