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Doble nominación al Premio Grammy Latino
“Mi mamá votó por mi”
20/09/2008

Por Juan Rincón Vanegas
juanrinconv@hotmail.com

El hijo de Emiliano Zuleta Baquero y Carmen Díaz, quien heredó el nombre de su padre, está hoy más vigente que nunca. Todo porque hace pocos días recibió doble nominación al Premio Grammy Latino, hecho que lo tiene destilando energía positiva por todos sus poros. En su rostro se dibuja la más plena sonrisa porque es el único que en la misma categoría tiene dos nominaciones. Una con Peter Manjarrés y Sergio Luís Rodríguez y la otra con Cristóbal ‘Toba’ Zuleta.

Después de Emiliano Zuleta Díaz, recibir hace dos años el Premio Grammy al lado de su hermano Poncho, ahora tiene dos fuertes cartas para obtener el segundo, aunque reconoce que los otros candidatos tienen sus fortalezas e iguales posibilidades. Nada está escrito, no ha ganado todavía, porque en cuestiones de elección por la vía del voto los criterios son variados.

Es un hombre de ‘Palabra de honor’ y cuya trayectoria musical está enmarcada en los ‘Clásicos’ donde es uno de los principales protagonistas porque auscultar su nota precisa y cadenciosa o en sus canciones es saborear la alegría y la nostalgia juntas. ‘Mi hermano y yo’ para citar una, es una joya donde él narra con conocimiento de causa que “quizás cuantas veces he visto salir, la luna radiante por la madruga' quizás cuantas noches sin poder dormir, a veces con ganas de irme a acostar. Se sufre se goza y se vive feliz, hay ratos alegres y otros de agonía, y muchas veces triste y así la gente dice que todo es alegría”.

El eximio acordeonero y Rey de Reyes de la Canción Inédita del Festival de la Leyenda Vallenata, a sus casi 64 años, los cumple el 28 de diciembre, pasa por un momento glorioso en su extensa carrera musical que inició en Villanueva en 1958. Fue un baile que le tocó a ‘Chema’ Olivella y por el cual le pagaron 100 pesos. O sea que está cumpliendo 50 años desde que inicio su periplo por la música y los hechos dan fe que es como lo expresa en su canción “soy un hombre incansable y vivo enamorado de mi pobre acordeón”.

Y por eso no se arruga en manifestar que “esta doble nominación es una satisfacción y orgullo grande para mis hermanos, para mi familia, para mi país porque no es para mí sino para la música vallenata y toda esa numerosa familia del folclor”.

Se recrea haciendo un paseo por los dos trabajos en que su acordeón jugó un papel preponderante y manifiesta que ha sido el único músico que le ha dedicado una canción a esos premios. “Hice una excelente producción musical al lado de ‘Toba’ Zuleta e incluí una canción donde le doy miles de agradecimientos a los que hicieron posible esta hazaña. Ese premio es uno de los momentos más sublimes de mi vida. Y ahora estar nominado en la misma categoría dos veces no se ve todos los días”. Sonríe nuevamente y entra en el campo de la dinastía y en el peso del apellido.

“Tengo claro que el nombre pesa y las acciones musicales que hemos hecho a través de nuestra dinastía es grandiosa. La familia Zuleta ha sido impulsora de nuestro folclor y eso tiene que contar a la hora de emitir un concepto en materia de música vallenata. Hemos sido abanderados de una música que como digo en una de mis canciones “cuando el vallenato tenía poca fama, sufrimos bastante y sabíamos que algo podía suceder”. Es algo profético”.

Metido en ‘Clásicos’

El proyecto de ‘Clásicos’ al lado de Peter Manjarrés y Sergio Luís Rodríguez resultó una gran bendición para Emiliano Zuleta. Dio en el blanco y hoy es la producción musical con mayor éxito en Colombia.

“Antes había recibido propuestas para grabar clásicos de parte de varios cantantes. Un día Peter me cogió cortico en casa del guitarrista Carlos Espeleta, nos pusimos de acuerdo y no hubo ningún inconveniente para grabar. El resultado ha sido una maravilla que nos dio hasta una nominación y una alegría indescriptible. Tanto Peter como Sergio Luís son unos grandes artistas que se han venido abriendo camino y merecen todos los honores. El asunto está en atreverse y ellos lo hicieron al darse la pela con las canciones clásicas de nuestro folclor, esas que nunca pasan de moda y que son como el bostezo que se la pasa visitando todas las bocas”.

Hace una parada en sus conceptos para referirse a las críticas que han surgido a raíz de la nominación de su cantante y familiar ‘Toba’ Zuleta.

“En esto de los Premios Grammy hay que poner las cartas sobre la mesa. Los organizadores del premio no tienen en cuenta la trayectoria musical, que la producción esté pegada, que toquen espectáculos todos los días, que el músico tenga plata y fama. Ellos hacen la elección de un trabajo musical que les presenten sin importar otras arandelas. Mi primo ‘Toba’ me acompañó en la producción ‘Palabra de honor’ y tuvo la acogida de los votantes para nominarnos porque fue bien logrado”.

Ahora continuó de largo y sin ninguna prisa volvió a la carga para recalcar lo dicho anteriormente. “Mire el caso de Gusy y Beto, unos muchachos nuevos que han venido haciendo las cosas bien y merecen estar entre los nominados, sin desconocer el trabajo de los demás artistas, todos mis amigos, que ya tendrán la oportunidad de ganarse ese premio. ‘Beto’ es mi ahijado y le deseo éxitos en su música. Estos muchachos comenzaron con el pie derecho y eso me agrada que la juventud imponga el paso”.

Amuletos y aseguranza

Emilianito dio a conocer varios de sus secretos. En su cartera carga unas fotos laminadas que son a las que le pide en momentos de dificultad y agradece en las alegrias. Saca de su bolsillo derecho las fotos de su mamá Carmen Díaz, de su amiga Consuelo Araujonoguera, de su padrino Escolástico Romero, de La virgen del Carmen y del papá Juan Pablo II.

“Con ellos vivo todos los días. No me hacen milagros, pero son fieles conmigo y me ayudan en todas las causas”.

De repente saca de su bolsillo izquierdo una aseguranza. “Esa me la regaló hace 50 años mi padrino Escolástico Romero, el papá de Israel Romero. Esa aseguranza la cargo para todas partes. No tiene precio y es el regalo más preciado que tengo porque a mi padrino lo sigo adorando”.

Dice que nunca ha insistido en participar en el Premio Grammy. “A mi me han nominado por mis méritos musicales, pero yo no soy dado a querer participar, incluso me mandaron los documentos para votar y no lo hice. Mi mamá votó por mí y con ella me sobra y me basta. Ella desde el cielo es mi guía, mi protección y de su mano alcanzo el triunfo sin buscarlo. Solamente basta la fe que mueve montañas”.

Confesiones de Emilianito Zuleta

Poco habla, pero cuando lo hace sus palabras causan el efecto deseado. Además de referirse a la doble nominación al Premio Grammy Latino, Emiliano Zuleta Díaz, tocó varios temas que son materia de esta entrevista.

Teniendo como vista el paisaje de la Sierra Nevada de Santa Marta hizo un paseo por su vida, por lo que más le gusta: dedicarles canciones a las mujeres y sentar su posición sobre asuntos de vital importancia para la música vallenata. Sus respuestas fueron rápidas y pareciera tener las palabras precisas para absolver los interrogantes. En otras palabras gagueó poco.

¿El motivo de no dar entrevistas se debe a que gaguea?

Algo hay en eso, pero ya con el paso de los años me he ido soltando y has notado que he sido preciso y sin mucha demora y entonces ya no soy ‘El gago de oro’. Recuerdo que una vez Fernando González Pacheco, el de la televisión, me quería entrevistar y yo me negaba. Él me dijo que no me preocupara que me hiciera el propósito de no gaguear, que me olvidara de eso. Y así ha sido, aunque soy poco dado a conceder entrevistas. Esta es la primera en mucho tiempo.

¿Con todo lo realizado a favor de la música vallenata es hora de recibir un homenaje?

Yo no espero homenajes de ninguna clase. Yo soy un hombre de un perfil muy bajo, de mucha humildad. No me gustan los homenajes. Los premios y honores obtenidos Dios me las manda sin pedírselos. Ya tengo la satisfacción de la acogida que tiene mi música en el mundo. Le pongo un ejemplo de una parranda con el empresario brasilero Germán Efromovich, quien solito cantó ‘Mi hermano y yo’. Esa fue mucha emoción porque comprendí que nuestro folclor se volvió universal.

¿La aspiración de todo acordeonero es ser Rey Vallenato profesional. Por qué no aspiró a esa corona en Valledupar?

Yo participé en el Festival de la Leyenda Vallenata. Fui Rey Aficionado en 1969. Rey de la canción inédita en 1985 con ‘Mi acordeón’ y Rey de Reyes de la misma modalidad en 1997 con ‘Mi pobre Valle’. Yo participé porque varios amigos me lo pedían, pero llegó un momento que me quedé quieto y me dediqué a las grabaciones y a los espectáculos con mi hermano Poncho. Para terminar mi respuesta digo que me gusta ser la excepción de la regla.

¿Cuál es el secreto para tener un estilo propio?

Eso es una cosa que no me explico. El toque mío, ni yo mismo lo entiendo, ni como lo hago. Hace como 30 años en una parranda en casa de Ovidio Granados donde estábamos con Luís Enrique Martínez, ‘Colacho’ Mendoza, Alfredo Gutiérrez, me pasó algo particular. Ovidio me dijo: “Compadre, usted cuando toca el acordeón, uno ve es un bojote de dedos”.

La semana pasada me llamó el compositor Kike Santander para felicitarme y decirme que un portorriqueño de los que votó para la nominación al Grammy Latino comentó que “ese tipo que toca el acordeón tiene más de cinco dedos”.

¿Cuentan qué mujer que pelea con usted la deja?

A mi no me gusta la guerra. Soy muy malo para pelear. Nunca me he visto envuelto en pleitos, ni nada por el estilo. Me gusta la vida en paz y más ahora que no tomo trago hace dos años. Soy muy juicioso y disciplinado. La mujer que quiera pelear conmigo sépase que vamos a separarnos enseguida. Han caído un poco porque yo no resisto vivir peleando con nadie. Ni con hermano, ni con mujer, ni con hijos, ni con amigos.

¿Claro que no todo es pelea con las mujeres. Ellas también son motivo de su inspiración?

Eso es cierto. Cuando me enamoro lo primero que hago es un canto. Es la formula ideal para llegar al corazón. Quedan para la historia cantos para Sorayita, Indira, Cristina y otras. De las canciones se pasó a la realidad, todo funcionó como debía ser, es lo correcto.

¿A propósito de mujeres. Cuántos hijos tiene?

Tengo ocho hijos. Déjeme decirle que mi hija mayor, Carmen Josefa, lleva seis años trabajando como odontóloga en el Palacio de Nariño. El presidente Alvaro Uribe y toda su familia la quieren mucho. Eso para mi es satisfactorio.

¿Se dice que el vallenato es machista?

Eso es falso. Los problemas entre el hombre y la mujer se presentan en todas partes. En cuanto a la música siempre la hemos tocado los hombres, con algunas excepciones. Hay mujeres que se han destacado en su momento y ahora está la prima Jadith Muegues y Lucy Vidal, quien en cualquier momento puede llegar a un Grammy.

¿En la canción ‘Mi acordeón’ prometió un monumento a ese instrumento en Valledupar. Qué pasó con eso?

He fallado. He quedado mal. Lo que pasa es que el monumento había sido encargado al maestro Rodrigo Arenas Betancurt, quien falleció. No crean que he perdido la esperanza de cumplirle a Valledupar y que se ponga el monumento al acordeón en la Plaza Alfonso López.

¿Cómo analiza a la nueva generación de acordeoneros?

Eso siempre lo he manejado con mucha prudencia. Me parece que las cosas van cambiando momento a momento. Cada vez lo moderno quiere desplazar lo pasado. Con la tecnología y la capacidad intelectual de los jóvenes la música va cambiando. Como dijera Alejo Durán: “Con la música hagan lo que quieran, que yo no la cambio”.

¿Hasta cuando tendremos Emiliano en la música?

De la música me he querido retirar hace varios años, pero no me han dejado. Desde que no ando con el conjunto que me despidieron hace tres años, pensé retirarme, aunque me siento con una capacidad increíble para tocar. Creo que es hora de tener una vida tranquila, pero mis seguidores y la gente en general no me dejan y eso me estimula. No los puede dejar solos cuando me necesitan. Ahora estoy trabajando con dos conjuntos y donde llego recibo el cariño de la gente.

¿Cómo ha sido la fama, así ha sido la plata?

Tengo un concepto de la vida diferente. No soy amigo de la plata. Nunca he pretendido tener más de lo poco que tengo. No soy amante del dinero, aunque es un instrumento necesario, pero hasta cierto punto. Pienso que lo más rico de ser pobre es que con lo poco que tengo me siento rico.

¿Hay canciones en el horno a punto de salir?

Tengo bastantes, pero soy muy flojo para componer. Algunas están empezadas y otras casi listas. Voy a escoger una semana de estas para terminarlas y dárselas a los conjuntos que me las requieran.

¿Cómo considera la labor realizada por la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata?

Extraordinaria porque han sacado adelante al Festival de la Leyenda Vallenata que ha sido la base para el surgimiento de todos nosotros. Si el Festival no hubiera nacido de la mano de Consuelo Araujo, la música no estuviera en el nivel que está. El orgullo nuestro es que el festival le dio mucho auge al acordeón. Tenemos que agradecerle a Consuelo Araujo, a Hernando Molina Céspedes, a sus hijos y un puñado de personas que se apersonaron de esta causa folclórica. Acá tenemos que tirar para un solo lado por el bien de nuestro Festival Vallenato.


He estado dedicado a las grabaciones y a las presentaciones con Peter y ‘Toba’, pero no dejo de pensar en un retiro. Uno debe retirarse cuando tiene la fama y no esperar la decadencia. Es mejor quemarse que apagarse lentamente.

¿Pero no concretó el regreso con su hermano?

Con mi hermano tengo las mejores relaciones. Nosotros nunca hemos sido enemigos como algunos creen. Quiero recalcar que yo no peleo con hermanos, peleó por mis hermanos.

¿Cómo quiere despedirse de la vida?

A mi me han dolido la muerte de mis padres, de mis hermanos Héctor y recientemente Mario. En cuanto a lo que a mi respecta ya tengo eso definido. A mi muerte quiero que me incineren y mis cenizas las echen al río Guatapurí o cualquier cuerpo de agua. No quiero boveda, ni nada de eso.
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