El viernes 27 de junio, en la biblioteca departamental “Rafael Carrillo Luquez” se hizo la presentación oficial del libro, Camino Luminoso de un Periodista, editado con el apoyo de la Gobernación del Cesar y la Coordinación de Cultura. El compilador de estas memorias del periodista Carlos Alfonso Araujo Zuleta, es Orlando Zuleta Araujo, quien hace una selección de columnas de opinión, historias, crónicas, corresponsasalías y testimonios que fueron publicados, en su momento, por diferentes medios, entre ellos, EL PILON.
El libro fue editado en el 2007, pero su autor no tuvo la dicha de tenerlo en sus manos, porque se despidió de su vida terrenal un mes antes de que la empresa editora, Graficas del Comercio, terminara la edición.
Se transcribe un fragmento del Prólogo escrito por José Antonio Murgas Aponte.
En los cielos de la población de San Diego, en el Departamento del Cesar, como en el Universo entero, todos los días nacen y mueren estrellas. En medio de ese fulgor de esas estrellas nació del Cosmos —no sé en que años atrás—, el Río Chiriaymo, el Cerro Pintado, gran parte de la geografía del pueblo, y miles de Sandieganos, entre tantos, Carlos Alfonso Araújo Zuleta; quien vino al mundo en las calendas del mes de febrero de 1928. Sus padres, el campesino radical Nehemías Araújo Fernández, y su madre, Petronila Zuleta Arzuaga, matrona de Avemarías y Padres Nuestros, y sus maestros cervantinos Nicomedes Daza López y Florentino Carrillo Luquez, fueron los primeros en conciliar el espanto de las audacias, las inclinaciones y travesuras del niño Periodista. …
Ahí con ese aprendizaje de la escuela primaria comienza a escribir….. Empieza a escribir con sus propios cánones y sus propias reglas, su relato es corto y conciso no se inclina por la filosofía, ni la metafísica ni inventa paisajes mentales, ni las últimas causas de las cosas, lo suyo es la sensación de tocar la materia objeto de su trabajo, o sea, el empirismo de lo real, el realismo, la exuberancia de la existencia, el dolor humano, la injusticia social, la marginación del hombre, la pobreza acusadora, el hambre, la lucha política, el analfabeta, la amorfa e inconforme organización social —ese su mundo per se—, el fuego de la tierra que macula el hecho sociológico, la noticia y la necesidad vital de comunicarla y de trasmitirla, en su medio pastoril, como lo hizo, en su propia prensa, en la génesis anunciadora de “Hoy” , del “Impulso” o de “Brisas Andinas” , los tres primeros órganos y portafolios periodísticos que consagran y exaltan su vocación insuperable de gran señor de la palabra y del periodismo empírico.
Aquí en estos primeros pasos … resalta la pasión intelectiva, ya hay algo claro y trascendente para la historia regional y de la Costa Caribe: La creación definida de un estilo propio e inconfundible. ”El estilo —dice Azorín— en último resultado no es sino la reacción del escritor ante las cosas. El estilo es emotividad”. Que en este caso, es la conciencia, el vitalismo y la naturalidad, el dinamismo, la claridad, la eficacia, el orden y el método preciso de integrar al periodista todas sus fuerzas de reacción, su conmoción interior, su sinergia, su ideología, tempestad lírica, todo el hervor psicosomático de su espíritu para comunicar los hechos…y aceptar al final el predicado de Buffon: “El estilo es el hombre mismo”. Idea que había sido reafirmada de manera concluyente por Azorín —cuando señala—: “Con estilo se nace, pero no se hace. El estilo es nada y es todo”.
Para Carlos Alfonso Araújo, el periodista “no-académico”, “de oficio” y “autodidacta”, el estilo es todo: la lógica prolongación de sí mismo, su gramática, su impulso para escribir su poesía en prosa al San Diego de los dioses, a La Paz y su Cal, a San José de Oriente y sus laboriosos campesinos, al Copey Verde-Verde, al Valledupar de leyendas e historia, al deshielo de la sierra nevada de Santa Marta, a los pueblos míticos, a los caminos reales, a la cordillera panda de Perijá, y es ahí donde se da toda la fuerza personal, lo accidental y lo profundo de las cosas de la vida, de las ideas y el mundo concreto del ruralismo que lo inspira, lo subyuga, lo aborda y lo adoctrina. Con el estilo se trasmite la idea, la imagen, la emoción, el racionalismo y la sangre y el sudor del espíritu de la vida. Eso fue lo que hizo en sus primeros formatos de prensa y periodismo escrito.