www.elpilon.com.co
Sergio Fajardo, un ex alcalde con ‘pinta’ de Presidente
18/01/2008

No lo afirma, pero tampoco lo niega. Es más, detrás de cada palabra de quien fuese exaltado como el ‘Mejor Alcalde de Colombia’, se asoman las intenciones y el deseo de ser Presidente de Colombia.

Sergio Fajardo Valderrama, el matemático de profesión y el hombre que sin capital político ni financiero desbarató estructuras e imperios, para convertirse en alcalde de Medellín, llegó a Valledupar para presentar su ‘manual de buen gobierno’.

Si, visitó la tierra del vallenato para contarles sus experiencias a los mandatarios que se reunieron en la cumbre de alcaldes, pero también llegó a ‘mostrarse’, a proponer, de manera tácita, su nombre.

Y aún hay más. En Valledupar inició una ‘expedición’ que adelantará por todo el país visitando cada ciudad y cada rincón, saludando a cada colombiano inconforme y deseoso de cambio y presentando una propuesta convincente y creíble que permita la confección de un país diferente, sin desigualdades y progresista.

Aprovechando su estadía en distintas ciudades, retornará a sus actividades como periodista cuando fue columnista de El Mundo, El Espectador, Revista Dinero y otros importantes medios impresos. Esta vez lo hará a través de la radio desde el 1 de febrero. Las directivas de Caracol Radio y Darío Arizmendi, director de noticias de la misma cadena, lo invitaron a hacer parte del prestigioso grupo de periodistas que diariamente informan a los colombianos.

Hablará de temas sociales, les contará a sus compatriotas de las soluciones y las alternativas que existen para remediar las enfermedades de un país infectado por la pobreza.

A veces da la impresión que le estuviesen ayudando en ese propósito, tan claro y evidente aunque el mismo Sergio Fajardo se muestre prudente.

Por aquí arrancó, por el Valledupar que también cree posible la reestructuración social, después del ejemplo que diera el gobernador Cristian Moreno en octubre pasado cuando sepultó las hegemonías y el caudal que compra conciencias.

Amablemente nos recibió en un escenario improvisado, donde reinaban la camaradería y la confianza que contagia la actitud de un ex alcalde que hoy quiere, bajo los mismos criterios y acciones con que ganó la alcaldía de Medellín, convertirse en Presidente de los colombianos.

EL PILÓN: ¿Cómo un matemático, sin experiencia en el campo político, llegó a ser alcalde de Medellín?

SERGIO FAJARDO: “Siempre he tenido la preocupación por todo lo que ocurre a mí alrededor. Soy un científico que desde las matemáticas se está haciendo preguntas sobre lo que sucede y porqué pasan las cosas en la sociedad.

Cuando entendí desde edad temprana el significado de las desigualdades sociales, la educación y el desarrollo de las personas, comenzó a interesarme el mundo de la política, pero detestando las prácticas viciosas de esa actividad.

Después de muchos años de estar opinando a través de mis columnas y de adquirir mayores conocimientos, decidí participar en política. Nos reunimos 50 personas en Medellín para plantear lo que haríamos, pero de manera diferente porque la política nos parecía un mundo detestable. Claro que aun existen personas buenas, pocas, pero las hay en ese universo.

A finales de 1999 nos decidimos a participar porque se nos iba a pasar la vida hablando sin ninguna oportunidad de decidir y actuar. Dimos el salto para no pasarnos el tiempo quejándonos sin participar. Ahí arrancó la historia nuestra.

El objetivo era ganar la alcaldía de Medellín para hacer realidad lo que soñábamos. Había gente de todas las clases, del sector académico, de la cultura, de organizaciones comunitarias, ONG’s, y empresarios con espíritu transformador.

Arrancamos en el 2000 con la firme intención de ganarnos la alcaldía de Medellín. Recuerdo que íbamos a pie, sin plata, sin líderes, nos decían locos, pero nada nos detenía. Caminamos repartiendo volantes, haciendo una política distinta, pero no ganamos. Aun así sentimos que nos fue bien y decidimos seguir adelante, fue entonces cuando en el 2003 nos ganamos las elecciones. Lo mejor de todo es que ninguno de nosotros había ocupado cargos públicos”.

E.P.: ¿Cómo un grupo de principiantes logra consolidar un proceso para desarrollar la mejor administración de Colombia?

SF: “Buena parte de nuestro poder fue la libertad que teníamos, presentamos propuestas distintas a la ciudad y, lo mejor, no teníamos compromiso con nadie, no compramos líderes ni le debíamos nada a ninguno. Nuestro compromiso era con la ciudad, a la que recorrimos a pie diciéndole a la gente esta es nuestra propuesta, este es nuestro terreno y esto es lo que queremos para Medellín.

Nos mantuvimos firmes en nuestros principios y constituimos un capital político tan valedero e importante como la confianza. Nosotros no pedimos votos, los conseguimos con nuestro discurso y con nuestro compromiso con la ciudad”.

E.P.: ¿Hay alguna fórmula o secreto para convertirse en el mejor Alcalde de Colombia?

S.F.: “Hay varias cosas, pero entre ellas una es fundamental: Transparencia. Nosotros no negociamos los intereses de la ciudad e hicimos válida la expresión ‘recursos públicos, recursos sagrados’ con la que nos ganamos la confianza de la ciudadanía.

Construimos una base para establecer una relación transparente con una comunidad que sabía que cada vez que hablábamos decíamos la verdad. Además identificamos los problemas de la ciudad con claridad, para saber como y donde íbamos a trabajar, es decir no improvisamos jamás, siempre hubo planeación en cada obra y la ciudadanía siempre supo que estábamos haciendo.

Hicimos un plan de desarrollo impecable, marcamos las rutas que seguiríamos y desarrollamos un trabajo planificado”.

E.P.: ¿La experiencia suya le permite creer que aquí en el Cesar se pueden conseguir buenos alcaldes?

S.F.: “La corrupción siempre dificultará la consecución de un buen alcalde, pero se puede ser buen gobernante aplicando los principios básicos de la eficiencia, la transparencia y la confianza.

Además de esos tres elementos, el alcalde debe ostentar una honestidad que no se negocia ni se debilita. Si el alcalde no hace concesiones con la corrupción puede convertirse en un buen gobernante”.

E.P.: Nuestro Gobernador quiere construir un modelo político distinto, ¿cómo ve esta iniciativa?

S.F.: “Me da mucha alegría y de nuevo recuerdo mis comienzos cuando decían que estábamos locos y que no podríamos, pero siempre me dije que con convicción y decencia se puede hacer transformación y se puede entregar resultados. Yo conocía al Gobernador de ‘oídas’, pero me gustó mucho saber que aquí en el Cesar, donde se presentaron recientemente hechos de corrupción y de inmoralidad en el manejo de lo público, hubo personas que se atrevieron a apoyarlo y propiciar el cambio.

La gente no es boba, sabe quienes son corruptos, quienes engañan y quienes tienen distintos objetivos, por eso dieron el giro y eligieron a Cristian Moreno, un hombre joven al que hay que acompañar y confiar en sus buenos propósitos”.

El gobernador Moreno Panezo irrumpió en el improvisado set, es hora de irse para la Biblioteca ‘Rafael Carrillo Lúquez’, donde 25 alcaldes esperaban a Sergio Fajardo, el mejor alcalde de Colombia, el matemático que tiene ‘pinta’ de Presidente.
www.elpilon.com.co