Según las cuentas del Dane, Pasto, Nariño, es la ciudad más barata de Colombia. Allí, la canasta familiar subió tan solo 2,64 por ciento durante todo el año pasado.
Pasto es la única ciudad del país donde ya se llegó al nivel de aumento de precios que el Banco de la República se planteó como meta a largo plazo en todo el país y está muy cerca del aumento que tuvo el costo de vida en Alemania, Francia y el Reino Unido, todos países del 'Primer Mundo'.
La inflación en Colombia en el 2007 fue de 5,69 por ciento el año pasado.
La explicación para que los precios suban tan poco en la capital de Nariño se encuentra en dos factores, principalmente. En primer lugar, la amplia producción agrícola de la región, que permite que verduras y hortalizas no falten en los canastos de las familias pastusas.
Y en segundo término, los productos de contrabando provenientes de Ecuador, que resultan baratos porque entran ilegalmente y porque el precio del dólar (la moneda que se usa en el país vecino) es cada vez más bajo en Colombia.
La diferencia de precios entre las mercancías ecuatorianas y las nacionales es marcada y esto incide en todos los rubros de consumo; en especial, en textiles, artículos de aseo y combustibles.
Pese a que en las zonas de frontera la gasolina es más económica que en el interior del país, la que se vende en Pasto legalmente es más costosa que la de contrabando: un galón vale 6.500 pesos, mientras que el ecuatoriano oscila entre 3.000 y 4.000 pesos.
Sin embargo, los pastusos no comparten la visión del Dane de que viven en la ciudad más barata del país. Los gremios argumentan que ese apelativo no cuadra y hasta tienen sus propias cuentas, distintas a las del Gobierno.
Señalan que el desempleo llega al 23 por ciento y no al 14,6 que calcula el Dane. Además, aseguran que el ingreso per cápita es 58 por ciento inferior al promedio del país, y que tienen la segunda capacidad adquisitiva más baja, detrás de los chocoanos.
En ese sentido, el nuevo gobernador, Antonio Navarro, considera que el alto consumo de productos de contrabando se debe al bajo ingreso de los nariñenses.
El director departamental de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), David Mendoza, tampoco cree que su ciudad sea barata.
"La gente se va a mercar al Ecuador, lo que beneficia al consumidor, pero no a Nariño. El empleo que hay en Pasto es informal y eso hace que no se creen empresas. En generación de ideas para la industria somos pioneros en Colombia, pero no las ponemos en práctica", concluye el dirigente gremial.
Cartagena, la otra cara de la moneda
'La Heroica' cerró el 2007 en el primer lugar de las ciudades donde más aumentaron los precios de bienes y servicios de la canasta familiar (7,16 por ciento). Lo que más afectó el registro fue la alimentación, la salud y el transporte. Con base en estudios del Banco de la República se plantea, por ejemplo, que un hogar de ingresos bajos dedica el 51 por ciento de su ingreso al consumo de alimentos, 10 puntos más que en otras ciudades. Esto parece derivarse de la condición turística de la ciudad y el mayor precio de los inmuebles (el metro cuadrado en Bocagrande está por encima de 4,5 millones de pesos), entre otros factores.