El candidato a la Gobernación del Cesar, Cristian Moreno Panezo en entrevista con El Pilón cuestionó muchos aspectos frente a la actual situación académica, administrativa y financiera de la Universidad Popular del Cesar y en su defecto propone un replanteamiento general de esa institución.
R/ Cristian Moreno Panezo: “Las universidades han sido concebidas a lo largo del tiempo como ciudades luz, en la medida en que se convierten en espacios donde se debate y construye el conocimiento a partir de ambientes colaborativos en los que los componentes que la integran: estudiantes, docentes y administrativos generen oportunidades de cambio mediante estructuras de consenso, a partir de cinco pilares fundamentales: docencia, investigación, extensión, bienestar universitario y cooperación internacional. Todos ellos vitales para el funcionamiento de todas las universidades”.
R/ C.M.P: “En la Universidad Popular del Cesar estos criterios han sido desconocidos porque la política ha influido sobre los procesos académicos, de tal manera que se acometen acciones que riñen con el sentido de transparencia e idoneidad que debe prevalecer en una institución de orden superior como ésta. Hoy hay quejas de estudiantes de cómo profesores con trayectoria académica e investigativa han sido declarados insubsistentes por no pertenecer al grupo político de la administración. Ya hace más de diez años que no se vinculan profesores de carrera por concurso de méritos; la proporción de docentes catedráticos con respecto a los de planta es de 6 a 1, lo que hace que el compromiso docente no sea el mismo que el de los profesores de carrera, pues por los bajos sueldos que se les cancelan, se ven obligados a trabajar en otras instituciones y producir a medias lo que en forma completa y rotunda podrían hacer si fueran docentes de planta. Esto sumado al desmejoramiento progresivo de la asignación de carga académica para complacer hábitos clientelistas y a que el valor de la hora cátedra es el más bajo del mercado nacional.
¿Quiere decir entonces que el tema político perjudica a la UPC?
R/ C.M.P: “Siempre he sido un crítico riguroso de la forma como la política permea el manejo de la UPC. Yo como gobernador y miembro del Consejo Superior Universitario, garantizaré la autonomía universitaria contemplada en la Ley 30 de 1992, lo mismo que el respeto de la voluntad popular de los miembros de la comunidad educativa y no permitiré circunstancias como las que ya sabemos en las que se desconoció el querer popular en el proceso de elección del rector”
¿Cómo le parece el nivel de investigación de la UPC?
R/ C.M.P: “Han existido buenas intenciones al respecto, sin embargo, hay limitaciones presupuestales para financiar en mayor cantidad los proyectos de investigación. Se debe gestionar a través de la Nación y del Departamento mediante la Agenda de Ciencia y Tecnología mayores recursos para la investigación que es el pilar fundamental para el crecimiento académico de cualquier institución de educación superior”.
¿En el tema de acreditación de programas piensa usted que las cosas están bien en la UPC?
R/ C.M.P: “La acreditación debe ser el objetivo principal que la universidad se imponga para el mejoramiento de sus procesos.
En este sentido, la UPC en cabeza de sus administrativos tiene la obligación de garantizar que estas metas se cumplan, para esto, se requiere generar los elementos necesarios para alcanzar este fin. Estos son: nombramiento de docentes de planta en cada uno de los programas, ampliación del número de grupos de investigación reconocidos por Colciencias, generación de instrumentos de divulgación como lo son revistas especializadas, pero sobre todo dotar de una buena biblioteca para que se generen mejores procesos de investigación; sólo así se conseguirá la acreditación de todos los programas sin temor a que estén condenados a desaparecer.
¿Cree usted que la UPC si tiene las herramientas para brindar educación con alta calidad y competitividad frente a otras del país?
R/ C.M.P: “Mientras no se consiga la acreditación por calidad de cada uno de los programas, no se podrá decir que la universidad ofrezca alta calidad y competitividad. Se necesita entonces coadyuvar a la consecución de todos estos propósitos, iniciando por despolitizarla”
¿En su programa de gobierno plantea una educación acorde con las vocaciones económicas de la región, considera usted que la UPC puede ayudar a lograr este objetivo?
R/ C.M.P: “En el tema referido a la vinculación con el sector productivo, la universidad ha estado de espaldas a la realización de convenios de reciprocidad con este sector, aún cuando en la región existen empresas fuertes como las mineras, ganaderas, hospitalarias, de servicios e industriales”.
¿Frente al tema la globalización cómo ve a la UPC?
R/ C.M.P: “En cooperación internacional se puede decir que estamos lejos de iniciar un proceso de globalización de nuestros servicios educativos, pues exceptuando el convenio, poco aprovechado por esta universidad, con la Universidad del Zulia en Venezuela, no se cuenta con convenios de cooperación con universidades importantes del mundo.
¿Como gobernador usted estaría dispuesto a apoyar el proyecto del puerto digital para Valledupar en el que está involucrada la UPC?
R/ C.M.P: “Claro que sí, le daremos todo el apoyo necesario porque este proyecto significa desarrollo para la región, genera empleo digno y pone de manifiesto competitividad empresarial y productiva”.
¿En materia presupuestal qué podría decir de la UPC?
R/ C.M.P: “Lo que hemos conocido es que en materia de ejecución presupuestal se observa un desbalance significativo entre los gastos de funcionamiento administrativo y las inversiones en materia de servicio docente, destinándose sólo un veinte por ciento del presupuesto al pago de la nómina por concepto de docencia”.
¿Se podría decir entonces que en términos generales el funcionamiento de la UPC no es el mejor?
R/ C.M.P: “Un gran porcentaje de la población se queja por supuestas fallas en la normatividad interna, es decir, Plan de Desarrollo Institucional, Estatuto de Contratación, Reglamento Docente, Reglamento Estudiantil, pues se asegura que en esto hay una desactualización impresionante que no permite tener procesos claros y fluidos al interior de la universidad. En materia de bienestar universitario la institución no ha definido políticas claras que estén orientadas al crecimiento personal y de grupo que propicie la conformación de una comunidad académica. La institución no tiene diseñado un plan de políticas y seguimiento a egresados que le permita continuar con el acompañamiento a su producto, de tal manera que se evidencie en forma continua y permanente el impacto que éste viene dando en la sociedad y pueda retroalimentarse de sus experiencias para mejorar continuamente las políticas y el desarrollo institucional. Sumado a lo anterior, en los últimos tiempos algunos funcionarios a nivel de vicerrectorías y decanaturas, han reducido el concepto de universidad al mero ejercicio docente en el nivel de pregrado”.
¿Ante todo esto qué haría usted para hacer de la UPC la universidad ideal?
R/ C.M.P: “Lo anteriormente expuesto invita a replantear muchas cosas al interior de la universidad que permitan vislumbrar caminos de progreso y bienestar a la comunidad universitaria y su entorno sociocultural, es así como desde el Consejo Superior se requiere considerar y debatir temas como la reestructuración administrativa y académica, para lo cual es necesario discutir y poner en marcha la propuesta de reestructuración administrativa que resultó del estudio realizado por la Vicerrectoría Administrativa. La UPC tiene que brindar apoyo económico a docentes catedráticos y de carrera, vincular nuevos profesores de carrera; convocar a nivel nacional un concurso de méritos para promover las vacantes existentes y generar nuevas necesidades; ampliar el presupuesto y gestionar ante el Gobierno Nacional los recursos que permitan aumentar la capacidad de inversión en la universidad.
Se necesita en forma urgente la construcción del restaurante universitario para que nuestros estudiantes puedan acceder a su alimentación, lo que repercutiría en una mayor permanencia del estudiantado que no necesitaría abandonar la institución para almorzar, con ello se generaría mayor vida universitaria”.