Por: Jorge Naim Ruiz
En la edición 45ª del Festival de la Leyenda Vallenata se le rindió un merecidísimo homenaje al más prolífico y versátil de todos los compositores de nuestra música caribe, Calixto Antonio Ochoa Campo, quien en sus comienzos de vida artística no mostraba ser uno de nuestros auténticos acordeoneros, tal vez porque se dedicó inicialmente a componer, tocar, cantar otros aires que precisamentelos vallenatólogos ortodoxos veían despectivamente y que – por aquellas épocas- era la presunta amenaza al mantenimiento de la autenticidad del folclor, esos aires eran Charanga, Pachanga, Paseaito, Pasebol, Mambo, Jalaito, entre otros.






