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Suenan tambores de masacres…

Reflexiones de Tío Chiro y Tío Nan Por: Aquilino Cotes Zuleta (Divagaciones sobre la violencia,  2da. Parte) Transcribo las reflexiones de mis consejeros periodísticos, durante nuestra tertulia de cada semana, hoy la segunda parte y final de este tema “Así como la guerrilla progresó en un abrir y cerrar de ojos, porque se puso de […]

Suenan tambores de masacres…

Suenan tambores de masacres…

Por: Aquilino

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Reflexiones de Tío Chiro y Tío Nan

Por: Aquilino Cotes Zuleta
(Divagaciones sobre la violencia,  2da. Parte)

Transcribo las reflexiones de mis consejeros periodísticos, durante nuestra tertulia de cada semana, hoy la segunda parte y final de este tema
“Así como la guerrilla progresó en un abrir y cerrar de ojos, porque se puso de “moda” ser amigo, compadre, primo, hermano, familiar o subalterno de la subversión porque encarnaba poder político, económico y social, miembros de la “sociedad” vallenata y de los pueblos se adhirieron  y rindieron –de una u otra forma- al proyecto armado, para ganar dividendos”, recordó Tío Nan.
“Los tambores sonaban en cada punto cardinal del Cesar con datos estadísticos funestos para la región. Era tanto el ruido que años más tarde, corrían los años 80, empezaron a aparecer las primeras manifestaciones de extrema derecha con grupos armados en el sur del Cesar para “celar” los bienes de ganaderos y crearon cadenas de empresas,  que en otras  regiones llamaron Convivir”, aclaró Tío Chiro.
“Muy pronto y más rápido que el canto de un gallo, la organización de extrema derecha que era para combatir a las guerrillas de las Farc y el ELN, fue tomando “forma” y carácter de empresa. Los tambores acrecentaban sus ruidos por doquier y empezaron a surgir los titulares en los periódicos nacionales y regionales: “Grupo armado secuestró y masacró a cinco campesinos”, “Grupo armado se tomó parcelas en el Cesar”, “Secuestran y asesinan a 8 personas en el Cesar”, corroboró Tío Nan.
“Todo mundo murmuraba que al Cesar había llegado un grupo armado antisubversivo. Por los caminos de herraduras de fincas, caseríos y parcelas era común pisar cadáveres de hombres, mujeres y niños, que eran tirados en la vía. Se supo de la presencia de las “Autodefensas Unidas de Colombia”, pero nadie las denunciaba”, precisó Tío Chiro. .
“Los tambores sonaban, sonaban y los periódicos destacaban: “Grupo armado secuestró a 13 personas en Codazzi”, “Las AUC asesinaron Alcalde”, “Desaparecidos miembros de la Fiscalía” o “Grupo armado secuestró y asesinó a sindicalistas” afirmó Tío Nan.
“Expendedores de los mercado público, directivos,  docentes y estudiantes de colegios y de la universidad pública, comerciantes, empresarios, ganaderos, carromuleros, vendedores de tinto, tenderos, contratistas,  funcionarios de la Gobernación y alcaldías, funcionarios de institutos descentralizados y regionales, Policía, Ejército, DAS, Fiscalía, juzgados, medios de comunicación, políticos, hospitales, clínicas, el Gobierno, todos fueron infiltrados e intimidados –por voluntad propia o bajo amenazas- por las AUC,  y los tambores ahí…”, exclamó Tío Chiro.
“Pero como a toda bonanza o crisis le llega la adversidad, a las AUC le llegó. El comentario no se hizo esperar: “había sido peor la medicina que la enfermedad”, porque la muerte tocó a todo mundo, desde el más encopetado al más humilde de los seres humanos del Cesar”, enfatizó Tío Nan.
“Así como llegó se fue diluyendo por la misma fobia  de sus hombres armados y empezó la otra bonanza: los que hoy están en el banquillo de los acusados por haber organizado, patrocinado y participado, los que aprovecharon política, económica y socialmente y gozaron de la “moda” del momento: el paramilitarismo, sin importar la estela de muertos de una sociedad que se arrinconó y acobardó ante los embates de los verdugos con moto-sierras, cocodrilos y toda clase de “maquina” de la muerte”, dijo Tío Chiro.
Los titulares están ahí: “Cientos de muertos por falsos positivos”, “Desmovilizado confiesa que asesinó 30 personas”, “Gobernadores, alcaldes, funcionarios públicos, políticos, empresarios, etc., en la mira de la Fiscalía y la Corte”, “Comandantes paramilitares extraditados”, etc.
Hoy los tambores suenan en la reorganización de nuevos grupos y caen cada día muertos por doquier, los ciudadanos están aterrados por la ola de crímenes, atracos, hurtos y secuestros y los tambores siguen ahí, esperando  que las autoridades procuren seguridad para que cese definitivamente la aciaga noche”, concluyó Tío Chiro.  Hasta la próxima.
tiochiro@hotmail.com

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