Falta electrobomba
Aunque los gestos de gratitud por parte de los habitantes de Salóa, corregimiento de Chimichagua, halagan al gobernador del Cesar, Luis Alberto Monsalvo Gnecco y al alcalde de Chiriguaná, Jesús Namén Rapalino, la necesidad de agua potable no cesa entre los saloeros.
Los 10 días de padecimientos del valioso recurso, ha consternado a los ocho mil habitantes, provocando que se levanten voces para pedir solución ante la problemática que durante años ha marcado la historia del corregimiento.
El desabastecimiento de agua en las viviendas, responde a las precarias condiciones en que se encuentra la electrobomba, que pese a los múltiples arreglos y mantenimientos aplicados, no ha logrado mejorar el servicio a la comunidad que consideran como única solución, que el gobierno departamental y municipal tenga a bien sanear esta necesidad que se constituye en un derecho.
Las consecuencias






