Renunció Rafael Bolaños
Se produjo la ‘primera baja’ en el equipo de trabajo del gobernador de Cesar, Luis Alberto Monsalvo Gnecco, al dimitir el secretario de Salud, el médico internista y exgobernador Rafael Bolaños Guerrero. La renuncia quedó protocolizada la noche del martes, mediante un oficio en que Bolaños Guerrero adujo razones personales para renunciar irrevocablemente al cargo al que fue nombrado desde el pasado 2 de enero.
En su dimisión expresa que “Motivos de carácter únicos, exclusivos y estrictamente personales me obligaron a tomar esta decisión. Agradezco la oportunidad ofrecida y solo tengo para usted sentimientos de aprecio. Que Dios lo ilumine y le dé la sabiduría para que conduzca al Cesar por el camino de la prosperidad, con un desarrollo social sostenible que mejore las condiciones de vida de los cesarenses”.
¿Por qué renunció?
Aunque de manera oficial y protocolaria Rafael Bolaños Guerrero atribuyó su renuncia a causas estrictamente personales, en los círculos político-administrativos son diversas las interpretaciones que le dan al acto. Entre estas se mencionan que el dimitente nunca tuvo la autonomía necesaria y que una posición como esa requiere para la toma de decisiones ante circunstancias elementales y básicas, al punto que se sentía ‘amordazado’ y ‘maniatado’.
Otros estiman que la gota que rebosó el vaso y precipitó la renuncia tiene que ver con el proceso de selección de los nuevos gerentes para los hospitales del resorte de la gobernación como el Rosario Pumarejo de López, el San Andrés de Chiriguaná, y el David Padilla Villafañe, de Aguachica, además del Instituto de Rehabilitación del Cesar, Idrec. En ese campo algunos detallan que el gobernador Monsalvo no estuvo conforme con el encargo del gerente del Rosario Pumarejo de López, en tanto que algunos mencionaron que Bolaños no quería verse ‘emproblemado’ con los organismos de control por el concurso para la selección de los gerentes de los hospitales, que debe manejarse conforme a la Constitución y otras normas específicas.
El significado
El retiro del exgobernador Bolaños Guerrero, tío político del gobernador Monsalvo Gnecco, y gran apoyo durante la campaña es considerada una baja sensible, dada su experiencia y manejo, así como su capacidad de concertación y simpatía. Bolaños Guerrero, fue pieza fundamental en el proceso de empalme entre la Administración de Cristian Moreno Panezo y la de Monsalvo Gnecco. Era considerado el hombre de confianza del Mandatario departamental y su familia, al punto que siempre que se ausentó el titular, lo encargó del Despacho.
El gobernador inició el estudio de Hojas de vida para decidir en las próximas horas el reemplazo de Bolaños Guerrero.






