Por: Julio Oñate Martínez
El Festival Vallenato fue creado para mostrarle a Colombia la riqueza musical del Valle donde reinó el cacique Upar, concurso que tiene como sus principales objetivos la exaltación del juglar tradicional, aquel que tocando el acordeón cantaba sus propias composiciones; es decir, era un artista integral; sin embargo desde su primera versión se le abrió el espacio al vocalista como tal ya desligado de la ejecución del instrumento, y así un grupo segregado de “Los playoneros del Cesar”, se alzó con el 2° lugar con Ovidio Granados esgrimiendo el tres coronas y el extinto Miguel Janet cantando sus grandes éxitos.
Los cuatro primeros reyes del certamen como fueron, en su orden: Alejo, Colacho, Calixto y Pacheco, se lucieron en forma brillante en su papel de fieles exponentes de nuestra juglaría, pero nuevamente en el quinto capítulo, un reducto conjunto “Los Hermanos López”, con Jorge Oñate en el canto, en ese momento la vedete del vallenato, logró coronar a Miguel López como el nuevo soberano del acordeón. Posteriormente en 1980, un hermano del anterior Elberto “el Debe” López con su guacharaquero de cantante conquistó otra corona para la notable dinastía López de la tierra almojabanera.











